Vilaflor pide al Cabildo frenar el "martirio" de quads y buggies en sus carreteras.

Vilaflor pide al Cabildo frenar el "martirio" de quads y buggies en sus carreteras.

Recurso: Diario de Avisos

Vilaflor de Chasna solicita al Cabildo de Tenerife medidas urgentes para controlar el tráfico de quads y buggies que perturban la seguridad, el tráfico y la convivencia en el municipio.

El Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna ha pedido al Cabildo de Tenerife que tome cartas en el asunto con el tráfico de quads y buggies. Según el Ayuntamiento, estos vehículos están causando problemas de tráfico, seguridad y convivencia en las carreteras del pueblo.

La propuesta, presentada por el PSOE, salió adelante con su apoyo y la abstención de Coalición Canaria. La alcaldesa, Agustina Beltrán (PSOE), dice que la situación se ha vuelto "un martirio diario" para los vecinos.

Según Beltrán, cada día pasan grupos de hasta 25 quads y buggies que suben y bajan varias veces por las carreteras que llevan al Teide. Esto provoca atascos y hace que los conductores locales se sientan inseguros. Además, como las carreteras son estrechas y con curvas, es imposible adelantar a estos vehículos. La alcaldesa también denuncia que los guías a veces cortan los dos carriles para que los quads y buggies puedan entrar o salir.

Para Beltrán, todo esto es un peligro y molesta mucho a la gente.

Hace dos años, el Ayuntamiento ya prohibió que estos vehículos circularan por las calles y caminos del pueblo porque los estropeaban. Pero como las carreteras son competencia del Cabildo, le piden que haga lo mismo y ponga medidas de control.

En la propuesta, el Ayuntamiento explica que este tipo de turismo, aunque genera dinero, también tiene consecuencias negativas: molesta la tranquilidad del pueblo, dificulta el tráfico, pone en peligro la seguridad vial y daña el medio ambiente.

Los quads y buggies hacen mucho ruido, entorpecen la circulación al ir en grupo y se meten por caminos cerca de espacios naturales protegidos, lo que daña el terreno y molesta a los animales.

Por eso, el Ayuntamiento propone que el Cabildo haga un estudio urgente sobre el impacto de estos vehículos, limite la velocidad, el tamaño de los grupos y los horarios, y aumente la vigilancia con la ayuda de la Guardia Civil de Tráfico.

También piden que se hagan campañas para que las empresas y los usuarios respeten el entorno y a la gente del pueblo, y que se busquen alternativas de turismo más sostenibles.

La alcaldesa insiste en que hay que actuar ya para evitar que este problema siga creciendo y afecte al desarrollo del pueblo y a la calidad de vida de sus habitantes.