Tejina consolida su modelo de éxito en la donación de sangre con la campaña "Néctar de la vida"

Tejina consolida su modelo de éxito en la donación de sangre con la campaña "Néctar de la vida"

Recurso: Diario de Avisos

La localidad tinerfeña de Tejina impulsa la donación de sangre mediante la campaña "Néctar de la vida", una iniciativa que integra la solidaridad vecinal con las festividades locales para fomentar el hábito de donar de forma recurrente.

La movilización social en torno a la donación de sangre en Canarias ha encontrado en la localidad tinerfeña de Tejina un modelo de éxito basado en la identidad comunitaria. Según informa el Servicio Canario de la Salud (SCS), la Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia ha puesto en marcha una nueva entrega de la iniciativa "Néctar de la vida", una campaña que trasciende la mera recogida de hemoderivados para integrarse en el tejido cultural de la zona.

El valor de esta propuesta reside en su capacidad para transformar un acto médico necesario en un ejercicio de cohesión vecinal. Aprovechando el marco de las festividades de San Bartolomé y la histórica Fiesta de los Corazones, la campaña articula una competencia amistosa entre los residentes de las calles Arriba, Abajo y El Pico. Este formato, que cumple ya trece años de trayectoria, logra que la solidaridad se convierta en un objetivo compartido, incentivando a los vecinos a mantener niveles óptimos en las reservas hospitalarias mediante la participación activa.

Para facilitar el acceso a los donantes, tanto residentes como visitantes, se ha dispuesto un dispositivo móvil en la plaza Manuel Hernández. El punto de extracción permanecerá operativo de lunes a viernes, con dos franjas horarias diarias: de 10.15 a 13.30 horas y de 17.15 a 20.30 horas.

Más allá de la cifra de donaciones que se logre alcanzar, el impacto de esta acción radica en la pedagogía sobre la periodicidad. Las autoridades sanitarias subrayan que el éxito de este formato, considerado uno de los más distintivos del archipiélago, no solo radica en el volumen de unidades obtenidas, sino en la consolidación de un hábito de donación recurrente entre la ciudadanía, un factor crítico para garantizar la estabilidad del sistema sanitario regional ante cualquier contingencia.