Arona, paraíso turístico con sueldos de subsistencia.

Arona, paraíso turístico con sueldos de subsistencia.

Recurso: El Día

A pesar de su auge turístico, Arona, en Tenerife, figura entre los municipios con menor renta per cápita de España, evidenciando una disparidad entre el sector turístico y el bienestar de sus residentes.

"No hace falta ser muy listo para ver que aquí la mayoría andamos justos de dinero". Lo dice Raúl García, un camarero murciano que estaba haciendo la compra para el fin de semana en la calle Fuerteventura, la calle principal de El Fraile, en Arona. "Solo tienes que mirar alrededor, ir hasta el final de la calle y darte una vuelta por cualquier otra", comenta sobre una de las zonas más humildes de Arona. Este municipio está en el punto de mira porque las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que es uno de los lugares con menos ingresos de España.

Arona tiene más de 86.000 habitantes y un presupuesto de más de 127 millones de euros. Es un lugar muy turístico en Tenerife, con más de 60.000 plazas de alojamiento, lo que lo convierte en el undécimo destino turístico de España y el segundo de Tenerife, después de Adeje. Pero, a pesar de estas cifras, los vecinos no son precisamente ricos.

La renta media por persona en Arona es de unos 11.184 euros al año, muy por debajo de los 17.109 euros de El Rosario, el municipio con más ingresos de Tenerife. De hecho, Arona solo supera a La Victoria de Acentejo, Icod de los Vinos, Los Silos y El Tanque. Es un ejemplo claro de que, a veces, los municipios turísticos no son los más ricos. Arona está entre los cinco municipios con menos ingresos de Tenerife, y antes la situación era aún peor.

La gente que vive aquí lo sabe, aunque no tenga las cifras exactas. "Mira los locutorios, las tiendas pequeñas, los estancos... Mira las casas. ¿Cómo va a ser este un municipio rico?", se preguntaba el camarero que estaba comprando en El Fraile. Este barrio surgió con el boom turístico de los años 60 y 70, que impulsó el desarrollo de zonas como Los Cristianos y Las Américas. Al principio, muchos vecinos de Arona vieron una oportunidad para mejorar sus vidas, pero la llegada masiva de gente en busca de trabajo ha provocado que la situación se descontrole.

Antonio Álvarez, experto en turismo, explica que Arona ha recibido a mucha gente de Tenerife, de España y de otros países. "Hay mucha gente que no está empadronada y también hay economía sumergida". Según él, la baja renta se debe más a estos factores que a que el turismo no beneficie a la economía local. "Es una situación muy complicada", resume.

La Arona que no sale en las fotos de postal se encuentra en El Fraile, Guaza y en zonas como Cabo Blanco. La situación es aún peor en Lomo Negro, un asentamiento que creció sin planificación urbanística junto a El Fraile, o detrás de las plataneras de Guaza. También hay zonas precarias entre Los Cristianos y Montaña de Guaza, chabolas, edificios ocupados y gente que vive en furgonetas para poder trabajar.

Antonio Rodríguez, un jubilado que tiene una segunda residencia en Las Galletas, cuenta que el hijo de un amigo suyo, que trabaja en un hotel, duerme en el coche porque no puede permitirse vivir en el sur de Tenerife y así se ahorra el viaje hasta Tacoronte, donde vive con sus padres. "En general, creo que la situación está empeorando", afirma.

Tatiana González, que vive en Las Galletas con su pareja y su hijo, paga 800 euros de alquiler. Ella trabaja en una tienda y él en un restaurante. "Dentro de lo que cabe, estamos bien, porque con los dos sueldos podemos pagar la casa, la comida y la ropa del niño. No nos podemos quejar. Pero tampoco es normal que lo máximo a lo que podamos aspirar sea esto. Es verdad que es un problema general, no solo de Arona, pero aquí hay mucha gente que lo está pasando muy mal", cuenta.

Aunque Los Cristianos y Las Américas parezcan más ricos, la realidad no es muy diferente. Santiago Reyes, que trabaja en un bar en la Milla de Oro, lleva 30 años en Tenerife. "No me sorprende que la gente tenga ingresos bajos. Aquí todos somos trabajadores. Los únicos que tienen dinero son algunos turistas, y no todos, y los dueños de los grandes hoteles y empresas. Ni siquiera el que abre un negocio pequeño se hace rico, sino que va tirando como puede", opina.

Un joven que prefiere no dar su nombre explica que vive en El Tanque y trabaja en Las Américas. "La nueva carretera ha facilitado mucho la conexión con el sur". Según él, el dinero que genera Arona no se queda solo en el municipio, sino que llega a otras zonas de la isla. "Yo soy un ejemplo. Lo que yo gano no se cuenta aquí, sino en El Tanque, que es donde estoy empadronado", explica.

Rubén González, que es de Arona y trabaja en el mantenimiento de la piscina de un hotel, dice que le parece normal que se ganen unos 11.000 euros al año por persona. "Casi todo el mundo que trabaja aquí a jornada completa gana poco más de 1.000 euros al mes, y luego está la gente que no trabaja ni tiene ingresos. Hasta me parece mucho 11.000 euros. Seguro que habrá quien diga que deberían pagar más, pero por limpiar una piscina tampoco puedo pretender cobrar 3.000 euros", concluye.