Tenerife garantiza la estabilidad turística ante el conflicto en Oriente Medio y reclama mayor sensibilidad fiscal al Gobierno central

Tenerife garantiza la estabilidad turística ante el conflicto en Oriente Medio y reclama mayor sensibilidad fiscal al Gobierno central

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife garantiza la estabilidad turística ante la crisis en Oriente Medio mientras reclama al Gobierno central mayor sensibilidad con el régimen fiscal canario para afrontar la actual coyuntura económica.

La estabilidad del sector turístico en Tenerife ante la escalada de tensión en Oriente Medio se mantiene, por ahora, fuera de peligro. Tal y como recoge la información difundida por el Cabildo de Tenerife, el vicepresidente y consejero de Turismo, Lope Afonso, ha trasladado un mensaje de calma respecto a la posible escasez de combustible para aviación, argumentando que las reservas estratégicas de España y del resto de socios europeos actúan como un colchón suficiente para garantizar la operativa de la temporada estival.

Desde la corporación insular se observa el horizonte a corto plazo con optimismo, apoyándose en las proyecciones de las aerolíneas, que mantienen sus planes de conectividad e incluso contemplan un aumento en el número de plazas ofertadas. No obstante, el análisis del Cabildo introduce un matiz de prudencia: la sostenibilidad de esta normalidad dependerá de la duración del conflicto. En caso de que la inestabilidad se prolongue, el mercado podría sufrir alteraciones, aunque Tenerife confía en su posición como destino refugio, capitalizando su reputación de seguridad frente a otras regiones que podrían resultar más vulnerables a la coyuntura geopolítica.

En el plano de la gestión económica regional, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha reafirmado su alineación con el decreto anticrisis impulsado por el Ejecutivo autonómico. La postura de la institución insular es crítica con la estrategia del Gobierno central, a la que reprochan una falta de sensibilidad hacia el régimen fiscal específico del archipiélago. Según Dávila, las medidas estatales centradas en el IVA resultan irrelevantes para la realidad económica canaria, donde el IGIC desempeña un papel central.

Esta preocupación por la salud financiera de las islas fue compartida por los representantes de los cabildos en el Parlamento de Canarias. Si bien existe un respaldo político al decreto autonómico, persiste una inquietud técnica sobre cómo las rebajas impositivas afectarán a la recaudación insular. En este sentido, el vicepresidente segundo, José Miguel Ruano, ha reclamado una interlocución fluida con el Gobierno regional para monitorizar el impacto presupuestario de estas medidas y ha insistido en la necesidad de flexibilizar la regla de gasto, una demanda que se erige como condición indispensable para que las corporaciones insulares puedan afrontar la gestión de esta crisis con garantías.