Tenerife prepara una nueva regulación para ordenar el turismo de autocaravanas y ampliar su red de campings

Tenerife prepara una nueva regulación para ordenar el turismo de autocaravanas y ampliar su red de campings

Recurso: El Día

Tenerife prepara un nuevo decreto autonómico para regular el turismo itinerante y ampliar su escasa red de infraestructuras, buscando dotar de seguridad jurídica al sector y frenar la dispersión incontrolada de autocaravanas.

La paradoja turística de Tenerife se hace evidente al observar la desproporción entre su volumen anual de visitantes —cifrado en siete millones y medio— y la escasez de infraestructuras destinadas al turismo itinerante. Tal y como recoge la información publicada recientemente, la isla se prepara para una reordenación profunda de este segmento, supeditada a la aprobación de un decreto autonómico que pretende dotar de seguridad jurídica a un sector que, hasta la fecha, ha operado en un vacío normativo.

Actualmente, la oferta convencional se limita a dos únicos enclaves: el complejo privado Nauta, en el municipio de Arona, y la instalación pública de Punta del Hidalgo, gestionada por el Ayuntamiento de La Laguna. Esta carencia estructural ha forzado a los usuarios de autocaravanas y vehículos camperizados a recurrir a una red de espacios forestales —ubicados en Chío, Las Lajas, Arenas Negras y El Lagar— que, si bien permiten la pernocta bajo autorización, carecen de los servicios básicos propios de un camping, como el suministro eléctrico, la gestión de residuos o las instalaciones de higiene.

El Ejecutivo regional, a través de la Dirección General de Ordenación, Formación y Promoción Turística, busca con la nueva normativa establecer una distinción clara entre las distintas modalidades de alojamiento al aire libre. El futuro reglamento no solo definirá los estándares mínimos de accesibilidad, seguridad contra incendios y servicios higiénicos, sino que también servirá como marco de referencia para que los ayuntamientos y el Cabildo insular puedan planificar el desarrollo territorial de esta actividad. La inseguridad jurídica que ha marcado la gestión municipal hasta ahora ha sido, según las autoridades, el principal freno para la inversión y la creación de una red coherente.

En este contexto, el Cabildo de Tenerife ya ha comenzado a trazar una hoja de ruta para ampliar la capacidad alojativa. Entre las actuaciones previstas destaca la puesta en marcha del camping de La Tejita, en Granadilla de Abona, y la posible reconversión de la antigua fábrica de Pinalito, en Vilaflor, en un gran centro de acogida. Asimismo, se contempla la creación de puntos ecológicos en instalaciones de gestión de residuos y la habilitación de áreas específicas en municipios como Arico, Guía de Isora y Los Rodeos.

La transición hacia un modelo regulado no solo responde a una necesidad de mercado, sino también a un imperativo de sostenibilidad. La integración de estas infraestructuras en el tejido insular requiere, según los responsables públicos, un equilibrio entre la dinamización económica y la preservación del entorno, evitando la dispersión incontrolada de vehículos en zonas protegidas. Una vez que el Consejo de Gobierno dé luz verde al decreto, las administraciones insulares retomarán la planificación de suelos y la búsqueda de financiación para consolidar una oferta que, hasta hoy, ha permanecido al margen de la ordenación turística convencional.