
El ITER y Enel Green Power invertirán 20 millones en repotenciar los parques eólicos de Granadilla
El ITER y Enel Green Power España invertirán 20 millones de euros en la repotenciación de los parques eólicos de Granadilla de Abona para duplicar su capacidad de generación mediante la sustitución de aerogeneradores antiguos por tecnología de vanguardia.
La transición energética en Canarias afronta un punto de inflexión con la reciente alianza estratégica sellada entre el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), dependiente del Cabildo de Tenerife, y Enel Green Power España (EGPE), filial de Endesa. Según ha trascendido, ambas entidades han formalizado un convenio para ejecutar una ambiciosa repotenciación en los parques eólicos de Granadilla de Abona, una infraestructura pionera en el archipiélago que ahora busca optimizar su rendimiento mediante la sustitución de 29 aerogeneradores antiguos por cinco unidades de última generación.
Este movimiento, que conlleva una inversión estimada de 20 millones de euros, no solo pretende duplicar la capacidad de generación hasta alcanzar los 12,7 megavatios, sino que responde a una estrategia de optimización territorial. La integración de los parques existentes en un proyecto único permitirá simplificar la burocracia administrativa y reducir la huella visual en el entorno, un factor crítico en la gestión del suelo insular. La colaboración se canaliza a través de la Agrupación de Interés Económico Eólicas de Tenerife, un ente que ha servido como eje de la cooperación público-privada en la isla durante décadas.
Desde una perspectiva técnica, el acuerdo contempla la unificación de los permisos de acceso y conexión, además de la realización de estudios multidisciplinares —jurídicos, económicos y ambientales— que garanticen la viabilidad de la nueva configuración. Para la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, y la directora de desarrollo de nuevos proyectos de EGPE, Isabel Ayuso, esta modernización es una herramienta indispensable para elevar la penetración de las renovables sin necesidad de ocupar nuevas superficies de terreno, alineándose con los objetivos de descarbonización insulares.
El contexto en el que se produce esta renovación es de especial relevancia para la soberanía energética de Tenerife. El ITER, que llega a gestionar picos de hasta 105 megavatios —capaces de cubrir cerca de un tercio de la demanda local—, se enfrenta a las limitaciones estructurales de la red eléctrica. El consejero insular de Innovación, Juan José Martínez, ha señalado que la falta de una regulación estatal clara sobre el almacenamiento energético mediante baterías provoca actualmente la pérdida de un 14% de la producción renovable. Por ello, el éxito de este proyecto de repotenciación no solo dependerá de la eficiencia de las nuevas máquinas, sino de la capacidad de las administraciones para desbloquear los sistemas de almacenamiento que permitan aprovechar el excedente energético y avanzar hacia un modelo de mayor autosuficiencia.