
Tenerife: DGT autoriza grúas exprés para TF-1 y TF-5.
La DGT ha autorizado al Cabildo de Tenerife a implementar un servicio de "grúas exprés" en las autopistas TF-1 y TF-5 para agilizar la retirada de vehículos y mitigar los colapsos circulatorios, con previsión de operar este verano.
Según ha anunciado la consejera insular de Movilidad, Eulalia García, durante la sesión plenaria ordinaria, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha autorizado al Cabildo de Tenerife a implementar un servicio de remolque rápido, conocido como "grúas exprés", destinado a agilizar la retirada de vehículos accidentados o averiados en las autopistas TF-1 (Sur) y TF-5 (Norte) de la isla. Esta medida, que busca mitigar los recurrentes colapsos circulatorios, representa un paso significativo en la gestión del tráfico insular.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, había manifestado previamente su insatisfacción por la tramitación prioritaria de un acuerdo similar con el Cabildo de Gran Canaria, a pesar de que la iniciativa original para este tipo de servicio había partido de Tenerife. Aunque la formalización del convenio entre la DGT y el Cabildo de Tenerife aún no tiene fecha, se espera que el servicio esté operativo durante el verano, un plazo que coincide con las previsiones ya avanzadas por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, para una iniciativa análoga en su isla. La aprobación definitiva por parte del Ministerio del Interior era un requisito indispensable para su puesta en marcha, según ha confirmado el Gobierno insular.
La propuesta tinerfeña, presentada en octubre de 2023, fue considerada de interés por la DGT desde sus inicios, si bien requería la autorización formal que ahora se ha concedido. Este servicio de remolque rápido forma parte de un plan de movilidad más amplio del Cabildo, que contempla más de setenta acciones para optimizar la circulación y reducir los embotellamientos. La meta es que los vehículos inmovilizados sean retirados en un promedio de quince minutos, gracias a una red de bases estratégicamente distribuidas, lo que se considera crucial para aliviar las retenciones kilométricas.
La presidenta Dávila impulsó esta iniciativa al inicio de su mandato, con el objetivo de combatir la congestión en las principales vías de la isla. Para ello, el Consejo de Gobierno insular ya había aprobado en febrero del año anterior una dotación de 350.000 euros destinada a financiar este servicio, con la expectativa de una intervención en un cuarto de hora tras el suceso.
La necesidad de esta medida se acentúa por la configuración de las autopistas tinerfeñas, cuyos arcenes, a menudo estrechos, no permiten la detención segura de vehículos sin invadir la calzada. Esta circunstancia, sumada a la demora inherente a los servicios de grúa convencionales –que también sufren los efectos de los propios atascos–, genera importantes interrupciones en el flujo circulatorio. La TF-5, especialmente en el tramo entre Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, es la vía más afectada, con puntos como San Lázaro y Las Chumberas registrando un tránsito diario superior a los 100.000 vehículos, lo que subraya la urgencia de soluciones que minimicen cualquier obstáculo en la calzada.