Tenerife acogerá el Campeonato del Mundo de Windsurf en 2026 durante el Wind&Waves Festival

Tenerife acogerá el Campeonato del Mundo de Windsurf en 2026 durante el Wind&Waves Festival

Recurso: El Día

El Wind&Waves Festival regresará a la playa de El Cabezo, en El Médano, del 31 de julio al 9 de agosto de 2026 para acoger por tercer año consecutivo el Campeonato del Mundo de la PWA/WWT.

La consolidación de Tenerife como epicentro del turismo deportivo de élite vuelve a quedar patente tras el anuncio de la próxima edición del Wind&Waves Festival. Según ha trascendido durante la presentación oficial del evento, la cita deportiva regresará a la playa de El Cabezo, en El Médano, entre el 31 de julio y el 9 de agosto de 2026. La relevancia de este encuentro trasciende lo meramente competitivo, al confirmarse que el municipio de Granadilla de Abona albergará, por tercer año consecutivo, el Campeonato del Mundo Open, Junior y Masters de la PWA/WWT, tanto en categoría masculina como femenina.

El acto de presentación, celebrado en el Hotel Playa Surf, contó con una representación institucional que subraya la importancia estratégica de este festival para la economía local. Entre los asistentes se encontraban Lope Afonso, vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife; Dimple Melwani, CEO de Turismo de Tenerife; el alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado; la concejala de Turismo, Tercera Edad e Igualdad, Eudita Mendoza; y el director ejecutivo del festival, Daniel Bruch.

Desde una perspectiva analítica, la apuesta por este tipo de eventos responde a una estrategia de diversificación del modelo turístico insular. La capacidad de Tenerife para atraer a los mejores especialistas mundiales del windsurf no solo refuerza la marca turística de la isla en mercados internacionales, sino que también actúa como un motor de dinamización económica para el sector servicios de Granadilla de Abona. La integración de la competición con una oferta complementaria —que incluye espacios gastronómicos, zonas comerciales, áreas infantiles y actuaciones musicales— busca transformar el evento en un polo de atracción para un perfil de visitante que combina el interés por la práctica deportiva con el ocio familiar.

La continuidad de este campeonato mundial en aguas tinerfeñas es, en última instancia, un reconocimiento a las condiciones geográficas y climáticas de la zona, que permiten la práctica de deportes de viento a un nivel de exigencia técnica elevado. La administración insular y local ha enfatizado que el retorno de esta prueba es un activo clave para posicionar a Tenerife como un destino de referencia en el segmento del turismo activo, un sector que, a diferencia del turismo de masas tradicional, presenta un mayor grado de resiliencia y un impacto positivo en la desestacionalización de la demanda.