Tenerife acogerá el simulacro VOLCANEX 2026 para reforzar la respuesta ante una erupción volcánica

Tenerife acogerá el simulacro VOLCANEX 2026 para reforzar la respuesta ante una erupción volcánica

Recurso: El Día

El municipio de Guía de Isora acogerá el próximo 22 de octubre el simulacro VOLCANEX Tenerife 2026, un ejercicio a gran escala que movilizará a 1.200 efectivos para evaluar la capacidad de respuesta institucional y la coordinación ante una posible reactivación volcánica.

La gestión de riesgos ante catástrofes naturales en Canarias entra en una fase de mayor exigencia técnica. Según ha trascendido recientemente, el municipio tinerfeño de Guía de Isora será el escenario, el próximo 22 de octubre, de un ejercicio de simulación a gran escala denominado VOLCANEX Tenerife 2026. Esta maniobra busca poner a prueba la capacidad de respuesta institucional ante una eventual reactivación volcánica en la zona de Las Cumbres de Abeque, un área catalogada por los expertos como de riesgo elevado.

El despliegue, que movilizará a más de 1.200 efectivos entre científicos, fuerzas de seguridad, administraciones públicas y diversos agentes sociales, pretende superar las deficiencias detectadas durante el ejercicio EU MODEX 2025 en Garachico. En aquella ocasión, los informes técnicos subrayaron la necesidad de optimizar la coordinación interadministrativa, la gestión de flujos turísticos y los protocolos de alojamiento temporal. En esta nueva edición, el reto se traslada a un entorno geográfico complejo, caracterizado por una notable dispersión poblacional y una orografía que abarca desde la costa hasta las medianías, lo que añade una capa de dificultad logística considerable.

La planificación del simulacro contempla escenarios de alta complejidad operativa. Entre los objetivos marcados se encuentra la evacuación de un centro de mayores, el traslado de animales y la protección de infraestructuras críticas. Asimismo, se introducirán variables críticas como la resistencia de algunos residentes a abandonar sus hogares y la aparición de personas dependientes no registradas en los censos previos, situaciones que suelen tensionar los servicios de emergencia en escenarios reales.

Un aspecto innovador de este ejercicio es la integración de herramientas tecnológicas y de gestión de la información. Además del uso de drones y del sistema de avisos a la población ES-Alert, los organizadores han diseñado un escenario específico para medir la capacidad de respuesta ante la propagación de bulos y desinformación. Este componente resulta fundamental en la era actual, donde la gestión de la comunicación pública es tan determinante para la seguridad ciudadana como la propia logística de evacuación. La finalidad última de este despliegue es auditar el sistema de protección civil de la isla, identificando vulnerabilidades estructurales antes de que la naturaleza obligue a una intervención real.