El Gobierno de Canarias adjudicará en los próximos días las obras para ampliar la TF-5 entre Guamasa y Los Rodeos

El Gobierno de Canarias adjudicará en los próximos días las obras para ampliar la TF-5 entre Guamasa y Los Rodeos

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias formalizará en los próximos días el contrato para ampliar la TF-5 entre Guamasa y el aeropuerto de Los Rodeos, una obra de 36 meses que busca descongestionar esta vía mediante un tercer carril y la reconfiguración de sus enlaces críticos.

La descongestión de la TF-5, una de las arterias vertebrales de Tenerife, encara su fase definitiva. Según ha avanzado la prensa regional, el Ejecutivo autonómico se dispone a rubricar en los próximos días el contrato para la ampliación del tramo comprendido entre Guamasa y el aeropuerto de Los Rodeos, un paso administrativo que activará un cronograma de ejecución de tres años.

Esta intervención, presupuestada inicialmente en 66 millones de euros —cifra que se verá reducida en un 10% tras el proceso de adjudicación—, responde a la necesidad de aliviar una saturación crónica. El segmento afectado soporta una carga diaria de 110.000 vehículos, alcanzando picos de 4.500 unidades por hora, lo que convierte a este sector en un cuello de botella crítico para la movilidad entre el norte de la isla y el área metropolitana. La solución técnica proyectada, que requiere la ocupación de 8.000 metros cuadrados de terreno, contempla la habilitación de un tercer carril en sentido descendente hacia Santa Cruz, una medida con la que se estima un incremento del 50% en la capacidad operativa de la vía.

Más allá de la ampliación de la calzada, el proyecto aborda una reconfiguración estructural de los enlaces de Guamasa, San Lázaro y la terminal aeroportuaria. Resulta especialmente relevante la creación de un acceso directo al aeropuerto para el tráfico proveniente del norte, una modificación que busca segregar los flujos de circulación y evitar que los vehículos con destino a las instalaciones aeroportuarias deban converger en el saturado nudo de San Lázaro.

La puesta en marcha de las máquinas está supeditada a la formalización contractual, tras la cual la empresa adjudicataria dispondrá de un margen de 30 días para iniciar las labores sobre el terreno. La complejidad de la obra, que implica la ocupación de espacios bajo gestión de Aena, exigirá la firma de convenios específicos con el ente aeroportuario, además de una partida de 600.000 euros destinada a sufragar las expropiaciones necesarias.

Este proyecto se enmarca en un contexto de creciente presión sobre las infraestructuras viarias de las islas, donde la alta densidad de tráfico privado sigue siendo el principal desafío para la planificación territorial. Con un plazo de ejecución de 36 meses, la obra no solo pretende reducir los tiempos de espera en las horas punta, sino también optimizar la seguridad vial en un punto donde la confluencia de trayectos locales y metropolitanos ha generado históricamente una alta siniestralidad y una degradación constante de la fluidez circulatoria.