El futuro del estadio del CD Tenerife enfrenta a las administraciones en un debate sobre su ubicación

El futuro del estadio del CD Tenerife enfrenta a las administraciones en un debate sobre su ubicación

Recurso: Diario de Avisos

El futuro de la infraestructura del Club Deportivo Tenerife genera un intenso debate institucional entre la modernización del estadio Heliodoro Rodríguez López y la propuesta de construir una nueva sede en La Laguna.

El debate sobre la infraestructura deportiva del Club Deportivo Tenerife ha escalado hasta el primer nivel institucional, planteando una disyuntiva entre la modernización del actual recinto o la creación de una nueva sede. Según ha trascendido a través de una entrevista concedida por el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en el programa Despierta Canarias de Radio Marca, el Ejecutivo regional considera que el Heliodoro Rodríguez López presenta limitaciones estructurales y de ubicación que dificultan la proyección a largo plazo del club.

Esta postura introduce un elemento de incertidumbre sobre el plan director que el Cabildo de Tenerife ha diseñado para el estadio capitalino. Dicha hoja de ruta contempla una inversión de entre 26 y 33 millones de euros, estructurada en cuatro etapas que se extenderían hasta el año 2040, con el objetivo de elevar el aforo por encima de los 25.000 espectadores y renovar la envolvente del edificio. El proyecto insular, no obstante, mantiene abierta la posibilidad de una reubicación o de intervenciones urbanísticas profundas —como el soterramiento de la avenida de San Sebastián— una vez superada la tercera fase de ejecución.

La controversia se ha intensificado tras la oferta pública del Ayuntamiento de La Laguna. Su alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, ha propuesto formalmente la cesión de 40.000 metros cuadrados de suelo municipal en el área de Las Mantecas. El regidor lagunero sostiene que esta alternativa es más eficiente en términos temporales y económicos, al tratarse de terrenos públicos en proceso de adaptación urbanística, lo que evitaría la necesidad de expropiaciones. Desde su perspectiva, esta opción permitiría descongestionar el tráfico del centro de Santa Cruz y dotar a la entidad de unas instalaciones acordes a los estándares europeos actuales.

La respuesta desde el consistorio santacrucero ha sido contundente. El alcalde de la capital, José Manuel Bermúdez, ha rechazado de plano la propuesta, calificándola de injerencia y cuestionando la motivación política tras la misma. Para Bermúdez, el vínculo histórico del club con la ciudad es innegociable, y cualquier intento de trasladar la sede fuera de los límites municipales es interpretado como un menoscabo a la identidad centenaria de la institución.

Ante este escenario de confrontación, el presidente regional ha evitado decantarse por una ubicación específica, subrayando que cualquier decisión definitiva sobre el futuro del estadio debe emanar de un consenso amplio entre las administraciones implicadas. La tensión entre la apuesta por la rehabilitación progresiva del recinto histórico y la ambición de construir una infraestructura de nueva planta sitúa a las instituciones ante un dilema de planificación urbana que trasciende lo deportivo, afectando directamente a la ordenación del territorio y a la inversión de fondos públicos en la isla.