El colapso circulatorio en el sur de Tenerife amenaza la competitividad económica y la calidad de vida

El colapso circulatorio en el sur de Tenerife amenaza la competitividad económica y la calidad de vida

Recurso: Diario de Avisos

La saturación crónica de las infraestructuras viarias en el sur de Tenerife amenaza la competitividad económica y la calidad de vida, obligando a los sectores empresariales a exigir inversiones urgentes y una reordenación integral de la movilidad.

La parálisis circulatoria en el sur de Tenerife ha dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en un factor de riesgo estructural para la economía insular. Tal y como recoge Diario de Avisos, el malestar entre el tejido empresarial y la ciudadanía ha escalado ante la incapacidad de las infraestructuras actuales para absorber una demanda que combina a 300.000 residentes empadronados con una población flotante de 150.000 personas. Este desajuste, que los agentes económicos atribuyen a una deficiente planificación a largo plazo, está erosionando la competitividad del principal motor turístico de la isla.

El diagnóstico de los representantes sectoriales es unánime: la saturación de la TF-1, especialmente en el tramo comprendido entre Cho y Adeje durante la franja vespertina, es el síntoma de una gestión que no ha sabido anticiparse al crecimiento demográfico y turístico de las últimas tres décadas. Las voces críticas, entre las que se encuentran Jordi Esplugas, presidente de la Asociación de Empresarios y Profesionales de Adeje, y Antonio Luis González, al frente de la patronal de Arona, coinciden en señalar que la solución no reside en medidas paliativas, sino en una inversión decidida. En este sentido, se reclama celeridad en proyectos clave como el tercer carril entre San Isidro y Los Cristianos y la finalización del falso túnel entre Siam Mall y Torviscas, una obra considerada vital para descongestionar los cuellos de botella actuales.

Más allá de la infraestructura física, el debate se ha trasladado a la gestión de la movilidad. El sector empresarial propone una reordenación integral que incluya la gratuidad y optimización del transporte público para trabajadores y estudiantes, así como una regulación estricta de los horarios para el transporte de mercancías pesadas. A esta visión se suma la necesidad de una autocrítica sobre el modelo urbanístico heredado, que en décadas pasadas omitió la creación de bolsas de aparcamiento suficientes, obligando a una dependencia excesiva del vehículo privado que hoy resulta insostenible.

La preocupación trasciende el ámbito de la productividad y se instala en el plano social. Los testimonios recogidos en plataformas digitales reflejan un agotamiento colectivo ante la pérdida de calidad de vida, con ciudadanos que denuncian jornadas de desplazamiento extenuantes. Ante este escenario, han surgido propuestas que cuestionan el modelo de crecimiento actual, abogando por un decrecimiento turístico o una moratoria que ajuste la presión poblacional a la capacidad física de un territorio insular finito. La tensión entre la necesidad de mantener la actividad económica y la realidad de unas vías colapsadas sitúa a las administraciones —Gobierno de Canarias, Cabildo y ayuntamientos— ante la urgencia de liderar una transformación que, a juicio de los empresarios, debe priorizar la eficiencia y la planificación sobre el parcheo constante.