
El Sur de Tenerife clama por un hospital público tras 30 años de promesas incumplidas.
Vecinos y colectivos del sur de Tenerife exigen tras treinta años de promesas la construcción de un hospital público completo y moderno, denunciando la "inaceptable" falta de servicios sanitarios en una de las zonas más pobladas de la isla.
El sur de Tenerife vuelve a pedir a gritos lo que lleva treinta años esperando. Vecinos y colectivos sociales exigen un hospital público de verdad, con todos los servicios necesarios, para atender a más de 300.000 residentes y a la gente que viene a trabajar o de vacaciones, que casi duplica la población.
Consideran que la situación es "inaceptable". A pesar de ser una de las zonas más pobladas y el motor económico de la isla, si alguien tiene una enfermedad grave o sufre un accidente, todavía tiene que ir al Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc), que está a más de 80 kilómetros. Miles de personas tienen que viajar cada semana para recibir atención especializada. Denuncian que el centro actual, construido en El Mojón, "no se puede considerar un hospital" porque le faltan servicios médicos, quirúrgicos y de maternidad e infancia completos.
Durante treinta años, el proyecto del Hospital del Sur ha sido anunciado una y otra vez, pero nunca se ha terminado. "Después de cada elección, las obras se volvían a dejar para más adelante", señalan. Por eso, las asociaciones de vecinos piden al Parlamento de Canarias, al Cabildo de Tenerife, a los ayuntamientos del Sur y Suroeste y, "si hace falta", al Gobierno del Estado, que "garanticen la construcción de un hospital moderno, funcional y totalmente integrado en la red pública del Servicio Canario de Salud".
Apoyan a la Plataforma Pro Hospital Público del Sur y Suroeste y afirman que un "hospital de verdad" no solo "corregiría las desigualdades, sino que también ayudaría al desarrollo social y económico de la comarca, creando empleo y aliviando la carga de otros hospitales de la isla". Defienden un modelo de atención para todos, con servicios médicos, quirúrgicos, de maternidad e infancia, centrales y de salud mental, además de unidades de cuidados intensivos, cuidados paliativos, diagnóstico por imagen, banco de sangre y atención domiciliaria, entre otros.
Bajo la idea de que "la salud no depende del color político", hacen un llamamiento a la responsabilidad de las instituciones públicas, empresas privadas, sindicatos y organizaciones sociales para que unan esfuerzos y hagan realidad esta infraestructura sanitaria tan esperada.
Arico, Granadilla, San Miguel, Vilaflor, Arona, Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide están de acuerdo: "El Sur está en urgencias: Hospital ya".