Denuncian condiciones precarias de los conductores en el aeropuerto de Tenerife Sur ante Inspección de Trabajo

Denuncian condiciones precarias de los conductores en el aeropuerto de Tenerife Sur ante Inspección de Trabajo

Recurso: Diario de Avisos

Los sindicatos CCOO y USO han denunciado ante la Inspección de Trabajo las precarias condiciones laborales de los conductores en el aeropuerto de Tenerife Sur, quienes se ven obligados a esperar en un descampado sin servicios básicos ni protección frente a las inclemencias meteorológicas.

La precariedad en el sector del transporte discrecional de viajeros en el aeropuerto de Tenerife Sur ha alcanzado un punto crítico, motivando una intervención formal ante la Inspección de Trabajo. Tal y como han comunicado los sindicatos CCOO y USO en Canarias, la problemática se centra en la ubicación obligatoria de los conductores en un terreno baldío adyacente a la terminal, una medida adoptada por las compañías del sector tras las restricciones impuestas al uso gratuito de la dársena aeroportuaria.

El núcleo de la controversia reside en la carencia absoluta de servicios básicos en dicho emplazamiento. Según la denuncia interpuesta, los trabajadores carecen de acceso a saneamiento, puntos de hidratación o refugio frente a las inclemencias meteorológicas, una situación que se torna especialmente peligrosa durante los episodios de calor extremo que ha sufrido el archipiélago recientemente. Desde una perspectiva jurídica, los representantes sindicales subrayan que estos lapsos de espera deben computarse como tiempo de presencia efectiva, lo que implica que las empresas mantienen intacta su responsabilidad legal de garantizar un entorno laboral seguro, conforme a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

La acción legal no solo señala a las empresas de transporte, sino que extiende su reclamación hacia Aena. Los sindicatos, representados por Santiago Domínguez (CCOO) y Antonio Manuel Perdomo (USO), denuncian que, a pesar de que el gestor aeroportuario ha prorrogado la suspensión del cobro de tasas en la dársena hasta enero de 2027, las operadoras han mantenido la práctica de desplazar a sus plantillas al descampado exterior, ignorando las deficiencias denunciadas.

Este conflicto pone de relieve la tensión existente entre la gestión logística de las infraestructuras aeroportuarias y los derechos fundamentales de los trabajadores del sector. Mientras los sindicatos insisten en la necesidad de una inspección urgente que certifique el incumplimiento de las normativas de salud laboral, han advertido que no descartan escalar sus medidas de presión si no se alcanzan soluciones definitivas. La postura de las organizaciones es clara: las discrepancias comerciales entre las empresas de transporte y el gestor del aeropuerto no pueden ser el pretexto para degradar las condiciones de trabajo de los profesionales del volante.