El Aeropuerto de Tenerife Sur culminará en 2027 su transformación hacia una terminal unificada

El Aeropuerto de Tenerife Sur culminará en 2027 su transformación hacia una terminal unificada

Recurso: Diario de Avisos

El Aeropuerto de Tenerife Sur culminará en 2027 su transformación operativa con la unificación definitiva de sus instalaciones, consolidándose como la principal puerta de entrada internacional de la isla tras décadas de evolución estructural.

La transformación operativa del Aeropuerto de Tenerife Sur, que culminará con las actuaciones previstas para 2027, representa el epílogo de un proceso de adaptación constante a las exigencias del tráfico aéreo internacional. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la evolución de esta infraestructura, el aeródromo ha dejado atrás su configuración como un conjunto de instalaciones inconexas para consolidarse como una terminal unificada, un cambio de paradigma que subraya la importancia estratégica de este enclave para la conectividad del archipiélago.

La historia de esta infraestructura, que hoy conocemos como Aeropuerto Reina Sofía, se remonta a una necesidad operativa surgida ante las limitaciones meteorológicas del aeródromo de Los Rodeos. Aunque los estudios técnicos iniciales en la década de los treinta ya señalaban la zona de Granadilla de Abona como el emplazamiento idóneo, no fue hasta 1970 cuando se formalizó la adquisición de terrenos tras la declaración de utilidad pública. La tragedia aérea de 1977 en el norte de la isla aceleró la puesta en marcha de las instalaciones sureñas, que comenzaron a operar comercialmente en noviembre de 1978, recibiendo su bautismo oficial con la presencia de la reina Sofía.

Durante décadas, la gestión del flujo de pasajeros se vio condicionada por una arquitectura fragmentada. El diseño original de los años setenta fue complementado a principios del siglo XXI por una ampliación proyectada por el equipo de Alberto Campo Baeza, que introdujo una segunda terminal. Sin embargo, la falta de una integración funcional entre ambos edificios persistió hasta la reciente inauguración, en mayo de 2022, del denominado Edificio de Unión. Esta obra, que supuso una inversión de 64 millones de euros, permitió elevar la capacidad de tránsito de 12 a 16 millones de pasajeros anuales mediante la creación de 50.000 metros cuadrados dedicados a la facturación y los controles de seguridad, además de la modernización de los sistemas de equipajes y pavimentos.

Este proceso de metamorfosis constante no es solo una cuestión de capacidad, sino un reflejo de la evolución del modelo turístico en Canarias. La intervención programada para el otoño de 2027, orientada a la homogeneización definitiva de la estructura, cerrará un ciclo de casi medio siglo en el que el aeropuerto ha pasado de ser una solución de emergencia a convertirse en la principal puerta de entrada internacional de la isla. La consolidación de esta infraestructura bajo un diseño operativo único es, en última instancia, una respuesta técnica a la presión de una demanda que ha crecido exponencialmente desde aquel primer vuelo comercial de un DC-9 de Iberia en 1978.