Trabajadores del IASS paralizan el Pleno del Cabildo por la dependencia.

Trabajadores del IASS paralizan el Pleno del Cabildo por la dependencia.

Recurso: El Día

Trabajadores del IASS paralizaron el pleno del Cabildo de Tenerife para denunciar el empeoramiento de sus condiciones laborales y la escasez de recursos, mientras la corporación insular aprobaba una moción para impulsar el Convenio de Dependencia.

Este viernes, los trabajadores del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) detuvieron el pleno del Cabildo de Tenerife. Querían denunciar el empeoramiento de sus condiciones de trabajo. Les faltan recursos, tanto materiales (especialmente equipamiento) como humanos, ya que creen que no hay suficiente personal para atender a las personas vulnerables de la isla. Cinco miembros del Comité de Empresa del IASS se levantaron en el Salón de Plenos y, a través de Elsa Alonso, leyeron un manifiesto. En él, explicaron su situación y pidieron al Cabildo un compromiso "claro y efectivo" para que la atención a la dependencia sea una verdadera prioridad.

Al mismo tiempo, unos cuarenta empleados del IASS se manifestaban con ruido en la plaza junto al Cabildo. Gritaban consignas, muchas de ellas dirigidas contra la consejera de Acción Social, Águeda Fumero (PP). Esta situación no es nueva; hicieron lo mismo durante casi todo el mandato anterior con la consejera socialista Marián Franquet. Ambas consejeras solían discutir en los plenos, reprochándose mutuamente su gestión. Pero este 'déjà vu' de discusiones políticas no tenía en cuenta a los trabajadores del Instituto.

La protesta frente al Palacio insular, organizada por el sindicato mayoritario en el IASS, la Asamblea de Trabajadores de Canarias (ATC), insistió en el empeoramiento de las condiciones de trabajo y en el "lamentable" estado de los centros de atención, sobre todo en hospitales sociosanitarios como el Febles Campos.

Entre sus peticiones, destacaron: conseguir y renovar de inmediato el equipamiento necesario, contratar suficiente personal cualificado y que las autoridades se comprometan de forma "clara y efectiva" a hacer de la atención a la dependencia una prioridad real, con recursos, planificación y control transparentes.

El presidente accidental, Lope Afonso (PP) –ya que Rosa Dávila llegó tarde por problemas de agenda–, aceptó la sorpresa. Explicó que, por una decisión "personal" para evitar conflictos, permitió a los trabajadores leer su manifiesto, aunque el reglamento no lo permite. Los trabajadores lo agradecieron y se fueron de la sala sin más problemas. El portavoz socialista, Aarón Afonso, advirtió que esto sentaba un precedente, algo que el otro Afonso, el del PP, negó.

El Pleno, a través de una moción del grupo de gobierno (CC y PP) que modificó una propuesta del PSOE, acordó pedir al Gobierno de Canarias que apruebe y firme cuanto antes el nuevo Convenio de Dependencia. Este documento es fundamental para mejorar la atención sociosanitaria en la isla, tanto para ajustar el precio por plaza como para crear nuevas y aumentar la oferta pública. La triste realidad es que más de 18.000 tinerfeños están en lista de espera, a pesar de tener este derecho reconocido. Actualmente, la oferta pública es de 8.737 plazas, de las cuales 546 son gestionadas directamente por el IASS.

La propuesta, aprobada ayer por unanimidad, pide impulsar los servicios para personas en situación de dependencia, y en general, para menores de seis años, mayores o personas con discapacidad. Subraya que el convenio debe tener la financiación necesaria para asegurar la continuidad de los servicios y reducir las listas de espera. Además, la moción invita al Gobierno regional a planificar cómo cofinanciar la construcción de nuevos centros sociosanitarios y a crear un protocolo especial para atender urgencias y "dar una mejor respuesta a dependientes en situaciones complejas como la exclusión residencial extrema".