
El CIATF tramita la prórroga del vertido del aliviadero de Troya en el sur de Tenerife
El Consejo Insular de Aguas de Tenerife ha sometido a información pública la prórroga para la ocupación y vertido del aliviadero del barranco de Troya, una infraestructura esencial para el saneamiento de Arona y Adeje que opera en una zona de alta sensibilidad ambiental.
La gestión de las infraestructuras hidráulicas en el sur de Tenerife vuelve a situarse bajo el foco administrativo tras la reciente publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de la resolución que somete a información pública la prórroga del vertido y la ocupación de dominio público marítimo-terrestre vinculadas al aliviadero del barranco de Troya. Este trámite, que marca la recta final de un proceso administrativo iniciado hace más de dos décadas, pone de manifiesto la complejidad de mantener sistemas de saneamiento compartidos entre los municipios de Arona y Adeje, cuya operatividad depende de mecanismos de seguridad diseñados para escenarios de emergencia.
El expediente, gestionado por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF), busca dar cobertura legal a una instalación construida en la década de los noventa. Su función principal es actuar como válvula de escape ante episodios de precipitaciones intensas, momento en el que el volumen de agua —una mezcla de residuales y pluviales previamente tratada mediante un sistema de rejas— supera la capacidad de bombeo ordinaria de la estación que da servicio a Playa de las Américas. Según la documentación técnica, el sistema tiene capacidad para derivar al mar hasta 153 litros por segundo.
La relevancia de este procedimiento radica no solo en la extensión temporal de la autorización, que expiró formalmente en la primavera de 2024, sino en la ubicación del punto de vertido. La infraestructura desemboca en un área de alta sensibilidad ambiental, catalogada como Zona de Especial Conservación (ZEC) Sebadales del Sur de Tenerife, y se encuentra en la proximidad directa de zonas de baño de gran afluencia, como las playas de El Bobo y Troya I y II. Asimismo, la solicitud contempla la ocupación de 426 metros cuadrados de dominio público marítimo-terrestre para la conducción soterrada que atraviesa el dique del barranco.
El camino administrativo hasta este punto ha sido prolongado. Tras la solicitud presentada por el CIATF en noviembre de 2023, la tramitación ha estado marcada por diversos requerimientos de la Administración autonómica, centrados en la subsanación de documentación técnica y aclaraciones sobre los costes de explotación. Estos últimos fueron trasladados finalmente al Gobierno de Canarias el pasado 24 de junio, permitiendo avanzar hacia la fase actual de exposición pública.
Este caso no es un hecho aislado en la red de saneamiento del litoral sur. Los planos técnicos integrados en el expediente revelan la existencia de otros siete aliviaderos de emergencia distribuidos entre Costa Adeje y Los Cristianos, vinculados a las estaciones de bombeo de Costamar, Salinas, Playa de Troya, Pueblo Canario, Torviscas, El Camisón y El Puerto. La persistencia de estos puntos de vertido subraya el desafío constante que supone para las autoridades insulares la modernización y el control de un sistema territorial que, pese a su antigüedad, sigue siendo un elemento crítico para la gestión de las aguas residuales en una de las zonas turísticas más densas de la isla.