
El proyecto del Centro de Deportes del Mar en Valleseco se retrasa hasta 2026 por trabas administrativas
La complejidad administrativa en la cesión de terrenos retrasa hasta 2026 la licitación del nuevo Centro de Deportes del Mar de Tenerife en Valleseco, prolongando la falta de instalaciones náuticas en la capital tinerfeña.
La recuperación de la actividad náutica en el litoral de Valleseco se enfrenta a un nuevo horizonte temporal. Tal y como recoge Diario de Avisos, el proyecto del Centro de Deportes del Mar de Tenerife (Cdmar) acumula ya un desfase de más de un año respecto a las previsiones iniciales del Cabildo insular, que situaban el inicio de las obras a finales de 2025. La complejidad administrativa en la cesión de terrenos entre la Autoridad Portuaria y la corporación insular ha desplazado la licitación de los trabajos hacia el ejercicio 2026.
Este retraso prolonga la orfandad de instalaciones deportivas náuticas en Santa Cruz de Tenerife, una carencia que se arrastra desde marzo de 2020, fecha en la que se clausuró el antiguo Cidemat debido al avanzado estado de degradación de sus estructuras. La sustitución de aquel centro por el nuevo Cdmar, cuya demolición del edificio previo es un paso necesario antes de la nueva construcción, representa una inversión superior a los 6 millones de euros. Según ha trasladado la consejera de Deportes, Yolanda Moliné, la prioridad actual se centra en la culminación del convenio de cesión de suelo, un trámite indispensable para desbloquear el concurso público.
El diseño del futuro complejo, presentado originalmente por el vicepresidente insular Lope Afonso, contempla una infraestructura de dos plantas con una superficie total que integra el edificio principal con el entorno urbano. La propuesta arquitectónica busca una mayor permeabilidad con la ciudad, conectando el área de Los Charcos con las naves Carboneras mediante recorridos peatonales. Entre los elementos destacados del proyecto figuran una marina seca, rampas de botadura, zonas ajardinadas, áreas de restauración y espacios dedicados a la formación.
Desde una perspectiva técnica, el proyecto destaca por la inclusión de una torre vigía que rinde homenaje a la antigua estructura faro del Cidemat, aunque adaptada con una malla de sombreo y plataformas flotantes para mejorar la habitabilidad del espacio. Con un plazo de ejecución estimado de 21 meses una vez se formalice la adjudicación, la infraestructura pretende devolver a la capital tinerfeña su vínculo histórico con el mar, aunque la ciudadanía deberá esperar a que la burocracia administrativa permita, finalmente, la puesta en marcha de las obras.