
El colegio Los Verodes de Tenerife consolida sus jornadas «Minichef» para fomentar la cultura gastronómica local
El colegio tinerfeño Los Verodes celebra la tercera edición de sus jornadas «Minichef», una iniciativa pedagógica y solidaria que acerca la cultura gastronómica canaria a cerca de 200 alumnos a través de talleres prácticos dirigidos por profesionales del sector.
La educación gastronómica en Canarias ha encontrado un aliado inesperado en las aulas del colegio Los Verodes, en Tenerife. Tal y como recoge el diario El Día, este centro educativo ha consolidado sus jornadas «Minichef», una iniciativa que trasciende la mera actividad escolar para convertirse en un ejercicio de inmersión en la cultura culinaria del archipiélago. La propuesta, que este año alcanza su tercera edición, transforma las instalaciones del colegio en una recreación de un «guachinche» tradicional, coincidiendo con la proximidad de la festividad del Día de Canarias.
El proyecto, impulsado por el cocinero Samuel Hernández —del grupo Zoco—, busca desvincular la alimentación de la obligatoriedad, presentándola ante los alumnos como una experiencia lúdica y sensorial. La envergadura del evento es notable: cerca de 200 estudiantes, desde el primer ciclo de Infantil hasta sexto de Primaria, participan activamente en la elaboración de platos que van desde recetas tradicionales, como las papas con mojo o las pellas de gofio, hasta propuestas de cocina internacional y de vanguardia, como el sushi, el brioche de pata asada o hamburguesas con mayonesa de mojo rojo.
La edición actual destaca por la inclusión de los alumnos de mayor precocidad en la historia del centro, niños de apenas un año de edad, quienes se integran en una dinámica de aprendizaje tutorizada por profesionales del sector. Figuras como Yeray Abalde, del restaurante Sorimba, y Desiré Adán Trujillo, de Catering Mi Favorita, actúan como padrinos de los talleres, facilitando un contacto directo entre el alumnado y la realidad profesional de la hostelería.
Más allá del valor pedagógico, la iniciativa posee un marcado carácter social. La directora del centro, Carmen Trujillo, ha subrayado que los fondos recaudados mediante los donativos de las familias, que pueden degustar las creaciones de los menores, se destinan a sufragar el viaje de fin de curso de los estudiantes de sexto de Primaria, apoyando así a los alumnos en situación de vulnerabilidad. El evento culmina con una evaluación técnica realizada por un jurado compuesto por expertos gastronómicos y docentes, quienes otorgan reconocimientos a las elaboraciones más destacadas. La sostenibilidad del proyecto ha sido posible gracias a la colaboración altruista de diversos patrocinadores, que han suministrado los insumos necesarios para que esta cantera de la cocina tinerfeña pueda seguir explorando la riqueza del producto local.