El IES Benito Pérez Armas, referente en la conciliación de excelencia académica y alto rendimiento deportivo

El IES Benito Pérez Armas, referente en la conciliación de excelencia académica y alto rendimiento deportivo

Recurso: El Día

El IES Benito Pérez Armas de Santa Cruz de Tenerife consolida un exitoso modelo educativo que integra la formación académica con el alto rendimiento deportivo, evitando el abandono escolar mediante una gestión flexible y personalizada.

La conciliación entre la excelencia académica y el alto rendimiento deportivo constituye uno de los retos estructurales más complejos del sistema educativo español. Tal y como recoge una reciente información sobre la labor del IES Benito Pérez Armas en Santa Cruz de Tenerife, este centro ha logrado consolidar un modelo de gestión que traslada la responsabilidad de la organización horaria de las familias a la propia institución, evitando así el abandono escolar prematuro de los jóvenes atletas.

El Programa de Atención a Deportistas (PAD), operativo desde 2001, ha superado las dos décadas de trayectoria habiendo prestado apoyo a más de 180 alumnos. Su metodología se aleja de la rigidez del currículo estándar al integrar la preparación física dentro de la jornada lectiva. Esta estructura no solo facilita la logística de los estudiantes, sino que permite una supervisión directa de su rendimiento, combinando materias académicas con contenidos orientados a la salud y la ética deportiva. La eficacia del sistema reside en su capacidad de adaptación: mientras que el centro dispone de docentes especializados para ciertas disciplinas, en otros casos se establece una coordinación con técnicos externos que operan bajo la tutela del profesorado del instituto.

La relevancia de este modelo trasciende la mera flexibilidad horaria. El programa ha evolucionado desde su enfoque inicial, centrado exclusivamente en la élite, hacia una estructura que abarca desde primero de la ESO, permitiendo que estudiantes con proyección deportiva puedan desarrollar sus capacidades antes incluso de estar federados. No obstante, el compromiso se formaliza a partir de cuarto de curso, donde la vinculación a un club se convierte en un requisito indispensable. Esta red de colaboración, que cuenta con el respaldo de federaciones y entidades locales, ha permitido que el centro disponga de infraestructuras que van desde gimnasios y canchas hasta piscinas y pistas de voleibol playa.

Más allá de los datos cuantitativos, el valor añadido de esta iniciativa reside en la creación de un ecosistema de convivencia. La interacción entre adolescentes que comparten una misma disciplina de vida y exigencia física actúa como un factor de cohesión social que mitiga el aislamiento que a menudo sufren los deportistas en centros convencionales. En un contexto donde la especialización temprana suele forzar una elección excluyente entre el aula y la competición, el caso del instituto tinerfeño se erige como un referente de política educativa inclusiva, demostrando que la gestión eficiente de los recursos y la voluntad institucional son las claves para garantizar el derecho a una formación integral.