Arico reactiva las obras de su plaza tras casi una década de parálisis administrativa

Arico reactiva las obras de su plaza tras casi una década de parálisis administrativa

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de Arico reactiva las obras de su plaza central mediante una ejecución fragmentada, tras casi una década de parálisis administrativa y disputas legales que mantuvieron el proyecto detenido desde 2019.

La remodelación de la plaza de Villa de Arico, un proyecto que se ha erigido como el símbolo de la parálisis administrativa en el municipio tinerfeño, encara una nueva etapa tras casi una década de incertidumbre. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el actual equipo de gobierno local ha optado por una estrategia de ejecución fragmentada para reactivar unas obras que permanecen detenidas desde mayo de 2019. Esta decisión busca priorizar la apertura del espacio público, posponiendo para una fase posterior la adecuación de las instalaciones subterráneas, que incluyen una biblioteca, salas de exposiciones y dependencias multifuncionales.

El desbloqueo de este expediente ha sido posible gracias a la resolución definitiva del vínculo contractual con la empresa que inició los trabajos. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, el Pleno municipal aprobó el pasado año una partida superior a los 150.000 euros para liquidar las cuentas pendientes con la constructora, un paso administrativo indispensable para retomar la intervención. La obra, que cuenta con una superficie total de 6.396 metros cuadrados, representa el mayor esfuerzo inversor del municipio en lo que va de siglo, con un presupuesto inicial de licitación que superaba los 2,8 millones de euros, aunque la adjudicación final se situó en torno a los 1,9 millones.

La trayectoria del proyecto ha estado marcada por una sucesión de obstáculos técnicos y financieros desde que se retomó la idea original en 2015. Apenas un año después del inicio de la ejecución, la constructora solicitó modificaciones en el diseño para ajustar la infraestructura a la normativa vigente, lo que derivó en la primera interrupción prolongada. A pesar de que las estimaciones oficiales sitúan el grado de ejecución en un 75%, la falta de consenso sobre las certificaciones de obra y las disputas legales impidieron que el proyecto llegara a buen puerto.

El impacto de esta situación trasciende el ámbito presupuestario, convirtiéndose en un foco de fricción política constante. Mientras el actual gobierno local intenta cerrar un capítulo administrativo que ha pasado por múltiples intentos de rescate —incluyendo partidas presupuestarias específicas en 2021 y 2022—, la oposición continúa exigiendo una auditoría exhaustiva que aclare el estado real de la inversión. La judicialización del proceso, que ha llegado a instancias de la Fiscalía, subraya la complejidad de una obra que, para los vecinos de Arico, representa la pérdida de su principal punto de encuentro histórico y social. La culminación de esta plaza no es solo una cuestión de gestión urbanística, sino una demanda ciudadana que busca recuperar un espacio esencial para la vida cultural y comunitaria del casco histórico.