
Titsa invertirá una cifra récord de 531.000 euros por guagua para renovar su flota en Tenerife
El Cabildo de Tenerife invertirá 19,6 millones de euros en la adquisición de 37 nuevas guaguas de alta capacidad y tecnología avanzada para Titsa, alcanzando un coste unitario récord de 531.242 euros.
La estrategia de renovación de la flota de Titsa ha experimentado un giro cualitativo que se refleja en una inversión unitaria sin precedentes. Según los datos publicados recientemente por el Cabildo de Tenerife, la próxima adquisición de 37 vehículos supondrá un desembolso medio de 531.242 euros por unidad, una cifra que marca un máximo histórico en el plan de modernización del transporte público insular. Esta cifra, que se desprende de la última modificación presupuestaria aprobada por la corporación, eleva a 151 millones de euros el capital total comprometido desde 2023 para la incorporación de 388 guaguas.
El análisis de esta partida presupuestaria de 19,6 millones de euros revela que el incremento en el coste medio no responde a una inflación lineal del mercado, sino a un cambio en la tipología de los activos adquiridos. La institución ha priorizado la compra de vehículos de gran capacidad y alta complejidad tecnológica para responder a la saturación de los corredores metropolitanos y del norte de la isla, donde la demanda de pasajeros ha registrado un crecimiento sostenido, superando los 87 millones de usuarios en el último ejercicio.
La composición del lote es determinante en el precio final: el 84% de las unidades encargadas cuentan con dimensiones superiores a los 15 metros. Destacan especialmente las 23 guaguas articuladas de 18 metros con tecnología híbrida, presupuestadas en 576.000 euros cada una, destinadas a optimizar la frecuencia y capacidad en los trayectos entre Santa Cruz y La Laguna. Asimismo, el expediente contempla la adquisición de tres unidades eléctricas de 11 metros, cuyo coste unitario asciende a 660.000 euros, evidenciando la brecha de precio que impone la transición hacia flotas de cero emisiones frente a las alternativas híbridas ligeras.
Este esfuerzo inversor se superpone a una cronología administrativa compleja. Si bien el grueso de la renovación actual se asienta sobre contratos heredados del mandato anterior —como el gran paquete de 247 unidades financiado originalmente mediante deuda y posteriormente reestructurado por el actual gobierno insular—, la nueva licitación busca consolidar una flota más joven, cuya antigüedad media se sitúa ya en torno a los tres años y medio.
Es preciso señalar que los importes consignados en el pleno del Cabildo actúan como techos de gasto. La cifra final de adjudicación podría experimentar variaciones a la baja dependiendo de las ofertas técnicas y económicas que presenten los fabricantes en el proceso de licitación. Con un plazo de entrega estimado en un año, la puesta en circulación de estos vehículos está prevista para finales de 2027, momento en el cual la compañía deberá definir, mediante las partidas presupuestarias correspondientes, la dotación de personal necesaria para operar este incremento de capacidad. En última instancia, esta operación confirma la apuesta del Cabildo por un modelo de transporte público que, ante la presión de la demanda, ha optado por la eficiencia de escala y la especialización tecnológica sobre la mera sustitución de vehículos obsoletos.