
La Laguna proyectará su historia en las fachadas de la calle San Agustín mediante un sistema de iluminación inteligente
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna impulsa un proyecto de iluminación proyectada en la calle San Agustín para divulgar su historia, abriendo un proceso participativo el 30 de julio para que los vecinos definan los contenidos de esta intervención patrimonial.
La gestión del patrimonio histórico en España se enfrenta al reto de equilibrar la preservación material con la necesidad de dinamizar los cascos urbanos. En este contexto, tal y como recoge la información difundida recientemente sobre San Cristóbal de La Laguna, el consistorio tinerfeño ha puesto en marcha una iniciativa técnica para transformar la percepción nocturna de la calle San Agustín mediante un sistema de iluminación proyectada.
Esta propuesta, integrada en el Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial de la ciudad, pretende trascender la mera funcionalidad del alumbrado público para convertir la luz en un vehículo de divulgación histórica. El proyecto contempla la instalación de dispositivos con tecnología de gobos, capaces de proyectar sobre el pavimento o las fachadas motivos gráficos, símbolos o referencias a los cinco siglos de trayectoria de la urbe. La intervención, que se encuentra en fase de redacción, se ejecutará bajo estrictos parámetros de eficiencia energética y salvaguarda de los inmuebles catalogados, buscando un equilibrio entre la seguridad ciudadana y la puesta en valor del legado arquitectónico.
La singularidad de este plan reside en su carácter experimental y en la voluntad municipal de integrar a la población en la toma de decisiones. A partir del próximo 30 de julio, el Ayuntamiento de La Laguna abrirá un proceso participativo —que incluirá talleres y consultas tanto presenciales como digitales— para que los residentes definan qué elementos, personajes o pasajes históricos deben ser los protagonistas de estas proyecciones.
Desde el punto de vista de la gestión urbana, el equipo de gobierno local, encabezado por el alcalde Luis Yeray Gutiérrez y el concejal de Patrimonio, Adolfo Cordobés, defiende este modelo como una herramienta de comunicación patrimonial. La viabilidad de extender esta experiencia a otras zonas del conjunto histórico quedará supeditada a un análisis técnico posterior, que evaluará tanto el impacto real sobre el entorno protegido como la acogida de esta nueva narrativa visual por parte de los ciudadanos y los visitantes. Este enfoque subraya una tendencia creciente en las ciudades Patrimonio de la Humanidad: la búsqueda de fórmulas que permitan una convivencia sostenible entre la conservación del pasado y la innovación tecnológica aplicada al espacio público.