El olivo despega en Tenerife: producción de aceite crece un 42,6% y se expanden las hectáreas.

El olivo despega en Tenerife: producción de aceite crece un 42,6% y se expanden las hectáreas.

Recurso: El Día

El campo tinerfeño apuesta por el olivo, la aceituna y el aceite de oliva como futuro, con un crecimiento del 42,6% en hectáreas dedicadas a este cultivo entre 2020 y 2024.

El campo tinerfeño apuesta por el olivo, la aceituna y el aceite de oliva como su futuro. Aunque la producción aún es pequeña, ha crecido un 42,6% en los últimos cuatro años (2020-2024). Las hectáreas dedicadas a este cultivo también han aumentado, superando las 112 en la isla el año pasado, con Arona, Güímar y Granadilla de Abona a la cabeza. Curiosamente, el aceite de oliva virgen de Tenerife es el primero de Europa, ya que la aceituna se recolecta antes.

El sector del olivo está en auge, con catorce almazaras produciendo aceite, dos de ellas ecológicas. El Cabildo de Tenerife, a través de su Servicio Técnico de Agricultura, tiene dos fincas para probar distintas variedades de olivo. En 2024, la isla produjo 38.000 kilos de aceitunas, con un rendimiento medio del 14%. Se espera que para 2025 la cifra ronde los 45.000 kilos.

Las variedades de aceituna más comunes en Tenerife son la arbequina, picual, arbosana, koroneiki y hojiblanca. Los aceites que se obtienen son tanto 'coupages' (mezclas) como monovarietales, principalmente de arbequina, aunque ya se encuentran en el mercado aceites de hojiblanca o frantoio (una variedad italiana) con origen en Tenerife. La mayoría de los agricultores se dedican a este cultivo a tiempo parcial y en explotaciones pequeñas, con unos 200 o 300 olivos. Sin embargo, hay grandes explotaciones como la de Cumbres de Abona, en Arico.

Entre 2020 y 2024, el cultivo del olivo en Tenerife ha crecido de forma constante. En 2020 se cultivaban 79 hectáreas y en 2024 ya eran 112,7, lo que supone un aumento del 42,6% en solo cuatro años. Este crecimiento se concentró sobre todo entre 2020 y 2021, cuando la superficie pasó de 75,3 a 108,1 hectáreas, manteniéndose estable desde entonces.

El número de olivos repartidos por la isla se mantiene en unas 2.500 unidades, lo que indica que el cultivo se expande en plantaciones organizadas y no en ejemplares aislados. Toda la superficie se dedica a la producción de aceitunas para aceite, ninguna para mesa.

Los municipios con más olivos son Arico, Güímar, Granadilla de Abona, Guía de Isora y Adeje, que han mantenido sus cifras estables desde 2021. El mayor crecimiento se dio entre 2020 y 2021, especialmente en Arico y Güímar, lo que demuestra un fuerte impulso al sector en ese periodo.

La Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona se creó en 1989 ante la crisis del sector del vino en el sur de la isla, siendo una de las primeras bodegas de la zona y pioneras en Tenerife. Está ubicada en Arico y cuenta con modernas instalaciones para elaborar vinos y aceites.

La cooperativa, que tiene carácter comarcal, agrupa a 720 socios viticultores de los municipios de la Denominación de Origen Abona. Con el objetivo de diversificar y apoyar el sector, en 2010 comenzaron a producir aceite de oliva virgen extra bajo la marca Oleoteide, con el apoyo de instituciones públicas y fundaciones privadas. Este proyecto ha tenido éxito, adaptándose bien al clima y al terreno, y ofreciendo una alternativa viable que ayuda a evitar el abandono del campo.

Cumbres de Abona también vende olivos en toda la isla y abastece a El Hierro, La Palma y La Gomera. La cooperativa prevé un gran crecimiento en los próximos cinco años, ya que las plantaciones son aún jóvenes.

La cooperativa cuenta con la primera almazara de Tenerife, con capacidad para molturar 450 kg/hora y almacenar 14.000 litros de aceite, siendo la de mayor capacidad del archipiélago. Además, gestionan más de 50 hectáreas de cultivo en Canarias. La principal producción es aceite de oliva virgen extra.

La almazara procesa tanto la producción de la cooperativa como la de sus socios. También elaboran aceitunas de otros agricultores de Tenerife, aplicando el "método maquila": el agricultor se queda con el 75% del aceite si aporta más de 500 kg de aceitunas; si es menos, paga 0,40 euros por kilo molturado y se lleva todo su aceite.

La producción de Cumbres de Abona marca la tendencia en Tenerife. En los últimos diez años, ha habido altibajos, con un récord de 248.265 kilos en 2023. El año 2024 fue especialmente malo, con solo 13.770 kilos. Sin embargo, 2025 muestra una recuperación, con 110.000 kilos recogidos hasta octubre.

Tenerife tiene alrededor de 110 hectáreas de olivar, produciendo aceites singulares en el sur (Vilaflor, Arico) y en el norte (La Orotava). Oleoteide, un proyecto de Cumbres de Abona desde el año 2000, combina tradición y tecnología, ofreciendo aceites premiados por su frescura y equilibrio.

A pesar del crecimiento, la sequía y las altas temperaturas provocaron la pérdida de hasta el 90% de la cosecha el año pasado en algunas zonas. La producción de un olivo varía según su edad, variedad y cuidados, pudiendo un olivo joven dar entre 15 y 30 kilos y uno centenario superar los 50 kilos.

Inicialmente, en Tenerife se plantó la variedad arbequina, que se adaptó bien a las medianías y a los inviernos suaves. Actualmente, se cultivan también arbosana, koroneiki, picual y hojiblanca. Las dos últimas se valoran tanto para aceite como para aceituna de mesa.

La zona de medianías, entre 300 y 650 metros de altitud, es la más productiva y regular en Tenerife, aunque el olivo puede crecer a otras cotas.

El olivo, la aceituna y el aceite de oliva representan un futuro prometedor para el campo tinerfeño, generando riqueza, empleo y un relevo generacional, siempre que factores como la sequía persistente no lo impidan.