
126 años sin cerrar: el Bar Chucho, historia viva de Tenerife
El Bar Chucho-Casa Emiliano de La Orotava celebra 126 años de actividad ininterrumpida, consolidándose como el restaurante más antiguo de Tenerife.
Mientras muchos bares y restaurantes históricos de Tenerife han ido cerrando en las últimas décadas por los cambios económicos y sociales, hay un establecimiento en el norte de la isla que resiste al paso del tiempo. Desde finales del siglo XIX, el Bar Chucho-Casa Emiliano lleva abierto sin haber cerrado ni un solo día por causas ajenas. Con 126 años de actividad ininterrumpida, es considerado el restaurante más antiguo de Tenerife.
Situado en el municipio de La Orotava, este local histórico ha logrado mantener su esencia original generación tras generación. Se ha convertido en un punto de encuentro habitual tanto para los vecinos como para los visitantes interesados en la gastronomía tradicional canaria y en la historia viva de la isla.
La historia de este bar-bodegón comenzó a finales del siglo XIX, cuando Domingo González González abrió una pequeña bodega de vino y chochos, muy frecuentada por los vecinos de La Orotava. Desde entonces, el negocio ha pasado por cuatro generaciones, siempre manteniendo ese espíritu de punto de encuentro.
En 1977, Jesús González Domínguez, conocido como Chucho, tomó las riendas. Él sigue al frente hoy, cuidando que el lugar no pierda su autenticidad y su sello personal.
En 2019, el Bar Chucho-Casa Emiliano fue reconocido con la Medalla de Oro de Tenerife, un galardón que rinde homenaje a sus años de actividad sin interrupciones.
Ni siquiera los grandes acontecimientos de la historia de España han logrado forzar su cierre. Al contrario, en un momento dado, el local pudo instalar por primera vez una terraza exterior, que hoy sigue siendo uno de sus atractivos.
Una de las curiosidades del lugar es su horario: abre únicamente de 11:30 a 16:30 horas. Cinco horas al día que son más que suficientes para atender a una clientela fiel que lo llena casi a diario, disfrutando de sus almuerzos y vinos.
El Bar Chucho-Casa Emiliano se caracteriza por su tradicional cocina canaria, ofreciendo raciones abundantes a precios accesibles. Entre sus imprescindibles destacan la tortilla casera, los bocadillos y sándwiches clásicos, hamburguesas sencillas pero con un toque especial, y sus vinos y productos locales.
Su filosofía es clara: cocina casera con ingredientes frescos y un servicio cercano y acogedor. Así se han ganado el cariño de todas las personas que lo visitan.
Cada rincón de este bar conserva el alma de las antiguas bodegas, y sus platos mantienen el sabor que ha pasado de generación en generación. Un lugar único que, 126 años después, sigue escribiendo su propia historia.