
Chucho–Casa Emiliano: El bar más antiguo de Tenerife.
El bar Chucho–Casa Emiliano de La Orotava, fundado en 1899, es el establecimiento más antiguo de Tenerife que sigue abierto, manteniendo su esencia y habiendo sido incluso colegio electoral en 1995.
El bar Chucho–Casa Emiliano, fundado en 1899 en La Orotava, es el establecimiento más antiguo de Tenerife que sigue abierto y mantiene su esencia original. Este bar de toda la vida es mucho más que un lugar para reunirse: es un testigo de la historia diaria de la isla.
Chucho, el dueño actual, lleva medio siglo al frente del negocio, siguiendo una tradición familiar que ha pasado de generación en generación. "Mi padre me enseñó valores, a aguantar, y aquí seguimos", cuenta. Reconoce que en estas paredes "se han vivido muchas historias", algunas tan especiales que ya forman parte de la memoria del municipio.
Una de las historias más recordadas ocurrió en 1995, cuando el bar se convirtió, de manera única, en colegio electoral. Fue durante las elecciones autonómicas y locales, las quintas que se celebraban en democracia después de la dictadura. El lugar que se había elegido al principio —un local de una fábrica de mármol cercana— fue descartado un día antes de las votaciones porque el edificio no era seguro. Ante la urgencia, las autoridades hablaron con Chucho, quien no dudó en prestar su bar.
Así, el 28 de mayo de 1995, los vecinos votaron en las urnas que se instalaron en el bar. "Ese día no se sirvieron bebidas alcohólicas, que quede claro", recuerda el dueño con humor.
La historia del local empieza a finales del siglo XIX, cuando el bisabuelo de Chucho, Domingo González, que tenía una finca, abrió una pequeña bodega donde se vendían vinos y chochos. Aquel humilde punto de encuentro se fue convirtiendo, con el tiempo, en un lugar habitual para los vecinos de La Orotava, creciendo sin perder su esencia.
El reconocimiento a más de un siglo de actividad no ha pasado desapercibido. Dentro del bar, cuelgan enmarcados el diploma de la Medalla de Oro de la Isla y otro premio del Ayuntamiento de La Orotava. Son distinciones que demuestran la importancia social, cultural y patrimonial de este lugar.
El bar Chucho–Casa Emiliano sigue siendo un lugar de referencia para vecinos y visitantes. Más de 126 años después de su fundación, el local continúa abierto, fiel a su espíritu original. Demuestra que la tradición puede resistir el paso del tiempo si se basa en valores, constancia y una memoria compartida.