Polémica en Tenerife por la coincidencia del Día de la Isla con la festividad de la Virgen de Candelaria

Polémica en Tenerife por la coincidencia del Día de la Isla con la festividad de la Virgen de Candelaria

Recurso: El Día

La creación de la Plataforma Cívica para la Salvaguarda Histórica y Patrimonial del 2 de Febrero cuestiona la reciente instauración del Día de Tenerife por su solapamiento con la festividad de la Virgen de Candelaria, abogando por buscar una fecha alternativa que no diluya la tradición insular.

La reciente instauración del Día de Tenerife, fijado por el Cabildo insular para el 2 de febrero, ha generado una notable fricción institucional y social. Según adelanta la prensa local, la creación de la Plataforma Cívica para la Salvaguarda Histórica y Patrimonial del 2 de Febrero, liderada por Alfredo Arencibia, Lorenzo Hernández y Rosendo Alonso, ha puesto en tela de juicio la idoneidad de esta fecha, al solaparse con la festividad de la Virgen de Candelaria, patrona del Archipiélago.

El núcleo del conflicto reside en la colisión entre la nueva efeméride política —cuya primera celebración oficial tuvo lugar en 2026 tras el acuerdo del Consejo de Gobierno insular de febrero del año anterior— y una tradición con más de cinco siglos de arraigo. Los promotores de la plataforma subrayan que el 2 de febrero no es una fecha elegida al azar, sino que cuenta con un estatus consolidado desde 2005, cuando se oficializó como festivo insular mediante un decreto promulgado en noviembre de 2004 bajo la presidencia de Ricardo Melchior.

Desde una perspectiva sociológica, la plataforma argumenta que la identidad canaria no puede ser reducida a un acto administrativo. Arencibia, quien fuera concejal en Candelaria, insiste en que la superposición de ambos eventos diluye el peso simbólico de una jornada que trasciende lo confesional para adentrarse en el terreno de la memoria colectiva y la herencia cultural. Por ello, el colectivo aboga por un proceso de diálogo que culmine en el consenso para hallar una fecha alternativa que no eclipse el legado histórico vinculado a la patrona.

Más allá de la controversia por el calendario, el grupo ha manifestado su intención de rescatar proyectos de divulgación histórica que habían quedado en el olvido, como la creación de un museo dedicado a la Virgen de Candelaria en el mundo. Esta iniciativa, que ya contó con estudios técnicos y una ubicación proyectada en el antiguo consistorio de Candelaria durante la etapa de Arencibia en la corporación municipal, pretendía documentar la expansión de esta devoción a través de la emigración isleña. La recuperación de este espacio museístico se presenta ahora como una herramienta para poner en valor la proyección exterior de la cultura canaria, reforzando el carácter etnográfico de una fecha que, a juicio de la plataforma, requiere una protección patrimonial ajena a las siglas políticas.

El movimiento, que se define como apartidista, tiene previsto iniciar una ronda de contactos con diversos actores sociales y representantes públicos. El objetivo es trasladar la necesidad de un debate sereno que permita desvincular la identidad insular de una fecha que, por su peso histórico, consideran que debe mantenerse preservada de la instrumentalización institucional.