
El Cabildo de Tenerife rompe el consenso del 8M por la ultraderecha.
El Cabildo de Tenerife conmemora el 8M en un escenario de profunda división política, con el PSOE rechazando el manifiesto institucional por la presencia de Vox y la falta de consenso.
La institución insular tinerfeña se prepara para la conmemoración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, en un escenario de marcada división política, según ha trascendido. Esta situación, que impide un acuerdo institucional en torno a la fecha, se atribuye principalmente a la presencia de Vox como Grupo Mixto en el Cabildo desde el inicio del actual mandato (2023-2027).
La oposición socialista, que cuenta con once de los treinta y un consejeros, ha anunciado que no participará en la lectura del manifiesto previsto para este viernes. Su decisión se fundamenta en el rechazo previo al texto, que identifican como una propuesta de los grupos de gobierno, Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP), ya desestimada en una sesión plenaria. La consejera socialista Marián Franquet había presentado inicialmente una moción para el pleno de febrero, cuyo punto central era la contención de la ultraderecha, pero la retiró posteriormente. Franquet se desmarcó de la iniciativa de CC y PP al no incluirse una mención explícita contra la ultraderecha.
Este desacuerdo contrasta con la situación del año anterior, cuando CC, PSOE y PP lograron un consenso para el 8 de Marzo, dejando a Vox al margen. La ruptura del acuerdo se extiende también a otras fechas significativas, como el 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, donde tampoco se alcanzó un pacto con el PSOE en 2023 y 2024, a diferencia de años previos. Los socialistas vinculan esta fractura del consenso a la inclusión de Vox en los gobiernos municipales de Arona y Granadilla por parte de PP y CC, señalando la responsabilidad de dirigentes insulares como Lope Afonso (PP), vicepresidente del Cabildo, y Rosa Dávila (CC), presidenta de la corporación. Franquet ha destacado la paradoja de que, bajo la primera presidencia femenina del Cabildo, se rompa por primera vez el acuerdo institucional para el 8M.
Por su parte, Vox presentó en el pleno de febrero una propuesta para un "rechazo institucional" a la "regularización masiva de inmigrantes irregulares", que también contemplaba la prohibición del uso de prendas como el burka y el niqab en las instalaciones del Cabildo. Esta iniciativa fue desestimada por el resto de los grupos. Tras la sesión, los consejeros insulares de Vox, Ana Salazar y Naím Yánez, emitieron un comunicado reafirmando su defensa de una "política migratoria ordenada, legal y responsable" en todas las instituciones.