
La 467: la "ONU sobre ruedas" del sur de Tenerife.
La línea 467 de guaguas en el sur de Tenerife se consolida como la segunda más usada de la isla y un crisol multicultural, reflejando la diversidad de sus pasajeros y la importancia del transporte público.
Para entender en una hora cómo son los pueblos del sur de Tenerife, basta con coger la guagua de Costa del Silencio a La Caleta. En esta "Naciones Unidas sobre ruedas" se ve de todo en un mismo viaje: una camiseta de la selección argentina con el 10 de Messi (claro), otra de Senegal, una del CD Tenerife, un hiyab, un llavero de Ganesha, un chándal de los Lakers, auriculares con reguetón, un móvil con politono ruso o mapas de la Isla olvidados por algún turista.
Y es que la línea 467, aunque es un recorrido corto (24 kilómetros) y solo une Arona y Adeje, no solo es una de las guaguas que más pasajeros mueve en Tenerife, sino también la que transporta más nacionalidades.
En este mundo diverso y multicultural de 50 metros cuadrados, cualquier día y a cualquier hora se oye hablar inglés, alemán, español, árabe, wolof, polaco, noruego, hindi... Nadie se entiende en este viaje diario, pero todos conviven unidos por un idioma común: el de sobrevivir cada día.
La guagua va llena incluso fuera de las horas punta, a primera hora de la mañana y al anochecer. Lo cuenta Javier Hernández, un orotavense que se mudó al sur de la Isla y lleva más de 30 años en el turismo. "No para de subir y bajar gente en todo momento", dice mientras espera en la primera parada de Arona, en la avenida José Antonio Tavío de Costa del Silencio.
Al moverse por el corazón turístico de la Isla, pasando por zonas que acogen a miles de personas como Javier Hernández, la 467 se ha convertido en la segunda línea con más usuarios de las más de 200 que tiene Titsa, la empresa de transporte público del Cabildo de Tenerife.
El año pasado, más de cuatro millones de personas la usaron para moverse por un recorrido que pasa por Las Galletas, El Fraile, Los Cristianos, Playa de Las Américas, San Eugenio, Fañabé y La Caleta.
Solo en los tres primeros pueblos viven más de 20.000 personas. Y la guagua regresa a Costa del Silencio desde las 5:30 de la mañana hasta las 2:30 de la madrugada, con una frecuencia de entre 10 y 20 minutos en las horas de más demanda.
Solo la supera en pasajeros la línea 014, de Santa Cruz a La Laguna por La Cuesta, con 4,8 millones el año pasado. A mucha distancia (más de un millón de usuarios menos) le siguen las otras ocho líneas más usadas de Titsa: la 015 (2,8 millones), la 934 (2,5), la 111 (1,7), la 101, la 122, la 232 (1,6), la 108 y la 51 (1,5 millones).
En total, más de 80 millones de pasajeros pasaron el año pasado por las 3.800 paradas de Tenerife. Es una tendencia de récords continuos desde que el transporte público es gratis, el 1 de enero de 2023. El pasado mes de mayo, 42 millones de viajes en coche ya se habrían pasado al transporte público gracias a que el uso de guaguas y tranvías ha subido más de un 30%.
El propio Javier Hernández, cocinero en el hotel Tigotán (solo para adultos en Playa de Las Américas), es uno de los muchos que ha dejado su coche para usar la 467.
Incluso lo decidió cuando el bono no era gratis y costaba 19 euros al mes. "La guagua me queda cerca de casa y me deja a solo dos minutos del hotel", cuenta, y añade: "¿Para qué voy a coger el coche si ahora es gratis y la guagua pasa muy a menudo y ofrece un buen servicio?".
Javier aclara que a primera hora de la mañana es más incómodo porque, aunque las guaguas son articuladas (dobles), "a veces no queda más remedio que ir de pie con la cantidad de gente que sube". La mayoría de los trayectos son cortos, por lo que insiste en que "son muchas más las ventajas que los inconvenientes". Y es que, según él, no solo viajan trabajadores del turismo. "También hay empleados de otros sectores, turistas, estudiantes...".
Un ejemplo de estudiante que usa a diario este crisol de culturas es Neda El Arafi. A sus 18 años, esta joven nacida en Tenerife y de origen marroquí (su familia es de Tánger) estudia un ciclo de Informática y Comunicaciones en el IES Las Galletas.
Ella misma aclara que, además de trabajadores de hoteles, apartamentos y restaurantes, en la 467 viajan muchos estudiantes e incluso turistas. "La verdad es que el servicio de la guagua es muy bueno", subraya.
Hay tantas nacionalidades en la guagua como en su instituto y en su barrio, El Fraile, otro gran ejemplo de la diversidad de esta parte de la Isla, donde conviven vecinos de 80 países. "Cada día ves a gente de todos lados, pero la convivencia es en general positiva", señala, y añade: "Todos venimos de familias que han llegado para contribuir, buscando una vida mejor. Yo me siento muy bien aquí. Soy una tinerfeña más".
Esta ruta de 38 paradas simboliza la importancia del transporte público para moverse en Tenerife, una isla donde cada vez es más difícil usar el coche particular por la cantidad de habitantes (960.000), los muchos visitantes (6,3 millones el año pasado) y los muchísimos coches (casi uno por habitante).
Lo asegura la consejera de Movilidad del Cabildo, Eulalia García. "Imagínese que estos cuatro millones de personas que usan la 467, de las que un 30% son turistas, hubieran elegido el coche en vez de la guagua... Sería más complicado todavía".
La consejera también cree que esta línea es "ejemplar" por la renovación de la flota que el Cabildo inició en 2023. "Si se fija, todos los vehículos de esa línea son nuevos. Son parte de los lotes que hemos ido incorporando para sustituir los vehículos antiguos o para aumentar la flota. Ahora tenemos guaguas articuladas modernas y más cómodas que las anteriores. Y eso hace que quepa más gente y sean más cómodas". Y es que, para García, "no solo basta con la gratuidad, sino que también hay que ofrecer un servicio de calidad".
Precisamente, el transporte público ha sido uno de los pilares del paquete de medidas que el Cabildo ha puesto en marcha para hacer frente a los atascos. La consejera recuerda la compra de 247 guaguas, "muchas para sustituir las de renting o para reemplazar las viejas". En cuanto al personal, más de 300 personas, la mayoría conductores, se han incorporado a Titsa.
Eulalia García también destaca los buenos resultados de las guaguas lanzadera desde el Norte y el Sur a la Universidad de La Laguna, así como la mejora en la atención a las líneas con más demanda, como la 467. "Desde el momento en que detectamos que hay que reforzar una ruta, actuamos lo más rápido posible".
Viajar en la 467 es también un viaje de contrastes, sobre todo para quienes tienen tiempo y ganas de contemplar a través de sus grandes ventanales. Del abandono total de Ten-Bel, aquella urbanización de ensueño de los años 70 convertida hoy en la "Chernóbil de Tenerife", se pasa a los relucientes hoteles de lujo de Costa Adeje; del bullicioso y caótico Los Cristianos se llega al calmado y espiritual entorno de la ermita de La Encarnación y la iglesia de San Sebastián, muy cerca de la playa de La Enramada; de las antiguas plantaciones de tomates y plátanos, ahora campos abandonados, al próspero ambiente de la Milla de Oro en la avenida de Las Américas de Arona.
En este sentido, hay puntos del trayecto que necesitan una mejora urgente. Un ejemplo claro es la parada de El Fraile, que tiene bancos y otras mejoras, pero está en una zona muy deteriorada y llena de basura.
La colombiana Daniela Escobar trabaja limpiando viviendas de alquiler vacacional. "Cuando hay que ir de pie, me tengo que agarrar bien para no caerme. Algunos conductores van un poco rápido", cuenta entre risas.
Es otra de las personas que ha cambiado el coche, que compartía con algunas compañeras, por la guagua, sobre todo desde que es gratis. "Es mucho más práctico y nunca falla", asegura mientras aprovecha para comprar un refresco en el minimarket La Victoria, justo detrás de la parada de la avenida José Antonio Tavío, para el calor.
A 15 minutos de allí, en la parada de El Fraile, otro colombiano, Cristian Ladino, ve vídeos en el móvil con cascos bajo la marquesina. Él trabaja en mantenimiento en un hotel. Solo Arona y Adeje reciben más de la mitad de los turistas que llegan cada año a la Isla, unos 3,5 millones en 2024.
"Me muevo siempre en la guagua; suele ser puntual", afirma Ladino. A su alrededor, algunos se levantan, otros esperan de pie. Pasa un coche con "Si te vas", de J. Balvin, a todo volumen. Llega la 467. "Ahora baby pongo la vida en stop...". La guagua sigue.