
La red de senderos históricos de Tenerife, en riesgo por la falta de protección jurídica y la ocupación privada
El colectivo Recuperando Caminos advierte que la falta de un registro oficial y la ocupación privada ponen en riesgo la integridad y titularidad pública de la red de senderos históricos de Tenerife.
La red de senderos históricos de Tenerife se enfrenta a una encrucijada administrativa que pone en riesgo la integridad del patrimonio público insular. Tal y como ha dado a conocer el colectivo Recuperando Caminos, una parte significativa de las vías tradicionales que históricamente vertebraron la actividad rural, el tránsito ganadero y la conexión entre los núcleos de población y las zonas de cumbre se encuentra actualmente en una situación de vulnerabilidad, marcada por el deterioro, la ocupación privada o la falta de un registro oficial que garantice su titularidad pública.
El diagnóstico planteado por Antolín Bueno y Miguel Gómez, portavoces de esta entidad, trasciende la mera cuestión ambiental. Su análisis advierte de que la ausencia de una catalogación rigurosa facilita la desaparición progresiva de estos trazados, los cuales constituyen un activo esencial para la cohesión territorial y la preservación de la memoria colectiva. A pesar de que en 2016 el Cabildo de Tenerife impulsó un estudio que permitió localizar más de 4.000 kilómetros de pistas, veredas y senderos sin pavimentar, los promotores de esta iniciativa subrayan que dicho documento carece de valor jurídico para blindar la propiedad pública frente a las usurpaciones o el abandono.
La problemática se manifiesta con especial crudeza en las medianías, donde la fragmentación de los caminos por parte de fincas privadas o infraestructuras ha interrumpido la continuidad de rutas históricas. Ejemplos como el Camino de Chasna, el trazado del Camino Guillén o las veredas en el municipio de El Rosario ilustran una realidad que, según los expertos, requiere una intervención integral. La propuesta del colectivo no se limita a la conservación de senderos turísticos, sino que aboga por una estrategia de deslinde y registro que permita recuperar el uso público de vías tradicionales, incluyendo la posibilidad de proyectar un anillo litoral que conecte el perímetro de la isla.
Desde una perspectiva de gestión pública, el desafío radica en equilibrar la protección del entorno con la puesta en valor de un recurso estratégico para el sector turístico y la identidad local. La asociación sostiene que la regulación debe priorizar la restauración y el acceso ordenado, alejándose de las políticas de prohibición que, en ocasiones, han afectado a zonas protegidas.
Para profundizar en este debate y presentar su hoja de ruta, la asociación ha convocado un acto público el próximo martes 30 de junio a las 19.00 horas en la Sala San Borondón de La Laguna. En este encuentro, junto a Abraham Rodríguez Doniz y Víctor Manuel Mesa González, se expondrán las líneas de trabajo de una entidad que busca colaborar con las administraciones para integrar estos caminos en la agenda política insular, garantizando su preservación como un bien común para las generaciones futuras.