
Icod de los Vinos rehabilitará "Las Cocheras" para convertir el histórico inmueble en el Museo de las Tradiciones
El Ayuntamiento de Icod de los Vinos invertirá más de 280.000 euros en la adquisición y rehabilitación de "Las Cocheras" para convertir este histórico enclave de transporte del siglo XIX en el futuro Museo de las Tradiciones.
La recuperación de "Las Cocheras" en Icod de los Vinos, un inmueble erigido en 1888, representa un giro estratégico en la gestión del patrimonio histórico de Tenerife. Según la información difundida recientemente, el Ayuntamiento ha consignado una partida presupuestaria superior a los 280.000 euros para la adquisición y rehabilitación de este edificio, con el propósito de reconvertirlo en el Museo de las Tradiciones. Esta intervención busca rescatar un enclave que, durante más de un siglo, funcionó como el epicentro de la movilidad en la Isla Baja, conectando el noroeste tinerfeño con la zona metropolitana y sirviendo de antesala para quienes emprendían el exilio hacia América.
El valor de este proyecto trasciende la mera restauración arquitectónica. Históricamente, este punto en El Calvario fue el nodo donde convergían carretas, diligencias y, posteriormente, los primeros vehículos a motor, como las denominadas "jardineras" —la primera de ellas, una Panhard et Levassor, llegó a la isla en 1902—. La figura de Louis Gomes Camacho resultó fundamental en esta evolución, al integrar el transporte con su red hotelera y extender las rutas hacia el Puerto de la Cruz y Garachico, facilitando así el enlace con el tranvía que operó en la isla entre 1901 y 1956.
Más allá de su función logística, el edificio consolidó una identidad social propia. Testimonios vecinales subrayan que el inmueble no solo albergaba el trasiego de mercancías y pasajeros, sino que funcionó como un espacio de sociabilidad, especialmente a través del bar que operó en sus instalaciones durante décadas. Este lugar se convirtió en un punto de encuentro para la comunidad tras eventos deportivos o celebraciones locales, manteniendo su relevancia incluso cuando el transporte público moderno comenzó a desplazar a los sistemas tradicionales.
La actual situación de abandono, caracterizada por el deterioro de su fachada, contrasta con la ambición del Consistorio de dotar al espacio de un uso cultural permanente. El plan contempla la organización de talleres, conferencias y exposiciones que permitan preservar la memoria colectiva del municipio. La iniciativa se enmarca en una tendencia creciente de recuperación de infraestructuras históricas en Canarias, donde la protección de los nodos de comunicación antiguos se entiende como una herramienta indispensable para comprender la evolución socioeconómica de las islas durante el cambio de siglo.
Mientras se formaliza la adquisición, el entorno de El Calvario mantiene su carácter de tránsito. La parada de guaguas que se ubica frente al edificio clausurado sigue siendo, en la actualidad, un reflejo de la continuidad histórica del lugar. La rehabilitación, por tanto, no solo aspira a salvar una estructura del siglo XIX, sino a reintegrar en la vida urbana un símbolo de la conectividad insular, transformando un vestigio de las antiguas rutas de transporte en un centro de difusión del patrimonio cultural icodense.