
San Juan de la Rambla rehabilitará la histórica Casona Delgado Oramas para convertirla en un hotel de lujo
La rehabilitación de la histórica Casona Delgado Oramas en San Juan de la Rambla, con una inversión superior a los dos millones de euros, transformará este inmueble del siglo XVIII en un establecimiento hotelero de alta gama para dinamizar el turismo cultural en el norte de Tenerife.
La recuperación de la Casona Delgado Oramas en San Juan de la Rambla, tal y como ha trascendido recientemente, representa un punto de inflexión en la gestión del patrimonio histórico de la zona norte de Tenerife. Este proyecto de rehabilitación no solo supone la salvaguarda de un inmueble del siglo XVIII, sino que marca la incursión del municipio en el sector del alojamiento rural de alta gama, un modelo que busca equilibrar la rentabilidad económica con la preservación de la identidad arquitectónica local.
La intervención, que cuenta con una dotación presupuestaria de origen autonómico superior a los dos millones de euros, será ejecutada por la constructora Víctor Rodríguez e Hijos SLU. El cronograma de obra establece un periodo de dos años para transformar los 594 metros cuadrados de la propiedad en un establecimiento hotelero. La estrategia de reforma se centra en la conservación de elementos estructurales y decorativos de gran valor, entre los que destacan el patio empedrado, la cocina antigua, el horno tradicional con su chimenea, el artesonado de la sala principal y el balcón de la fachada sur.
Históricamente, la edificación —conocida también como Oramas Cué— es un testimonio de la evolución social y económica de la isla. Iniciada en 1766 por Antonio Lorenzo Delgado Oramas de Saá, la casa sobrevivió a las graves inundaciones de 1826, un evento que obligó a realizar modificaciones arquitectónicas que hoy conviven con la traza original. La propiedad, que ha permanecido vinculada a los linajes Delgado Oramas y Cué durante generaciones, se encuentra actualmente en un estado de deterioro avanzado, una situación que ha generado una notable preocupación entre los residentes del casco histórico.
El diseño del futuro hotel contempla la habilitación de un sótano para servicios, habitaciones con baño privado en la planta superior y dos suites con terraza, además de la integración de zonas ajardinadas, piscina y solárium. Este cambio de uso es visto por la población local como una oportunidad para dinamizar la economía del municipio, atrayendo un perfil de visitante interesado en el patrimonio cultural y la oferta gastronómica y comercial de la localidad.
La puesta en marcha de esta obra es, en última instancia, una apuesta por la regeneración urbana. Al rescatar un edificio que forma parte de la memoria colectiva ramblera, las autoridades buscan evitar la pérdida definitiva de un activo patrimonial, integrándolo en el circuito turístico bajo criterios de sostenibilidad y respeto a la tipología constructiva tradicional. La finalización de los trabajos permitirá que, tras décadas de abandono, la casona retome su protagonismo en el paisaje urbano de San Juan de la Rambla.