El Guachinche La Paca: resistencia cultural y tradición gastronómica en Tacoronte

El Guachinche La Paca: resistencia cultural y tradición gastronómica en Tacoronte

Recurso: El Día

El Guachinche La Paca, ubicado en Tacoronte, se consolida como un referente de la gastronomía tradicional canaria gracias a su gestión familiar y su apuesta por las recetas populares y las carnes a la brasa.

La pervivencia de los establecimientos de restauración que mantienen el legado culinario de las Islas Canarias frente a la estandarización turística constituye un fenómeno de resistencia cultural. Tal y como recoge una reciente información sobre el sector hostelero en Tenerife, el Guachinche La Paca, situado en el municipio de Tacoronte, se ha consolidado como un referente de esta tipología de negocio, caracterizada por la gestión familiar y el arraigo a las recetas del recetario popular.

Este tipo de locales, que históricamente nacieron como puntos de venta del excedente de vino de cosecha propia, han evolucionado hacia un modelo de restauración que prioriza la contundencia de las raciones y una política de precios accesible. En el caso del establecimiento ubicado en la calle Cecilio Marrero, 5A, en la zona de Agua García, la propuesta se articula en torno a una oferta de carnes preparadas a la brasa —donde destacan cortes como el secreto ibérico y el solomillo que da nombre a la casa— y una repostería artesanal que incluye tanto elaboraciones locales, caso del quesillo o el polvito uruguayo, como recetas de tradición familiar.

El éxito de este modelo, avalado por una puntuación de 4,5 estrellas en las plataformas de reseñas digitales, subraya la importancia de la gastronomía como motor de cohesión social. La operativa del local se ajusta a un horario de miércoles a domingo, con una apertura ininterrumpida de 12:30 a 17:00 horas, extendiendo su servicio a la franja nocturna —de 20:00 a 23:00 horas— exclusivamente durante las jornadas de viernes y sábado. El cierre por descanso semanal se reserva para los lunes y martes, garantizando así la sostenibilidad operativa de un negocio que, pese a su carácter informal, se ha convertido en un punto de encuentro recurrente para el público local.