
El Cross Camino del Campesino consolida en Los Realejos la divulgación del patrimonio agrícola a través del deporte
La segunda edición del Cross Camino del Campesino en Icod el Alto ha consolidado una innovadora propuesta que fusiona el deporte con la divulgación del patrimonio agrícola y las tradiciones rurales de Los Realejos.
La puesta en valor del patrimonio etnográfico a través de dinámicas de ocio activo se ha consolidado este mes de agosto en el norte de Tenerife con la celebración de la segunda edición del Cross Camino del Campesino. Tal y como recoge el comunicador Iván García, esta cita deportiva, integrada en el programa festivo de Icod el Alto, trasciende la mera competición física para erigirse en un ejercicio de divulgación sobre la identidad rural de Los Realejos.
La singularidad de esta prueba reside en la integración de labores agrarias históricas en el trazado del recorrido. Los equipos participantes deben superar retos que replican faenas tradicionales, tales como el manejo del trillo, el transporte de pinocha o las técnicas de siembra de la papa. Esta propuesta, que cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Los Realejos y la colaboración de la comisión de fiestas local, busca vincular el esfuerzo físico con el conocimiento de productos emblemáticos de la gastronomía y la agricultura canaria, como el vino y el mojo.
El trasfondo de esta iniciativa se asienta sobre la realidad geográfica y económica de Icod el Alto, un enclave situado en la Cordillera de Tigaiga, fuera de la cuenca del Valle de La Orotava. Históricamente, este núcleo ha funcionado como un bastión de la agricultura de medianías, donde el cultivo de cereales y, especialmente, de las variedades de papas antiguas, ha definido el paisaje y la economía local. La relevancia de este legado es tal que el consistorio realejero ha implementado políticas específicas de preservación, incluyendo encuentros etnográficos destinados a salvaguardar las semillas y las técnicas de cultivo tradicionales, como la demostración de siembra de la "papa bonita" realizada en 2026.
En última instancia, el Cross Camino del Campesino funciona como un vehículo de transmisión cultural. Al convertir elementos del trabajo agrícola en hitos de una yincana, el evento logra que la memoria colectiva de la zona no solo se conserve en archivos o demostraciones técnicas, sino que se mantenga vigente a través de la participación ciudadana. Esta estrategia de dinamización permite que las nuevas generaciones se aproximen a los oficios que han vertebrado la historia de las medianías de Tenerife, reforzando el sentido de pertenencia a un territorio cuya identidad sigue profundamente ligada a la tierra.