El litigio administrativo paraliza el soterramiento de la TF-1 en el sur de Tenerife durante toda la legislatura

El litigio administrativo paraliza el soterramiento de la TF-1 en el sur de Tenerife durante toda la legislatura

Recurso: Diario de Avisos

El proyecto para soterrar la TF-1 a su paso por el sur de Tenerife queda paralizado durante esta legislatura debido a un litigio administrativo entre el Gobierno canario y la UTE adjudicataria, lo que obligará a reiniciar todo el proceso de licitación.

La parálisis del proyecto para soterrar la TF-1 a su paso por el sur de Tenerife, una infraestructura estratégica para aliviar la saturación de tráfico en la zona de Las Américas y Fañabé, se ha convertido en un síntoma de la compleja gestión de las obras públicas en el archipiélago. Tal y como ha informado Diario de Avisos, la iniciativa, que contaba con una adjudicación cercana a los 90 millones de euros, se encuentra actualmente en un punto muerto debido a un litigio administrativo que, según ha confirmado el presidente regional, Fernando Clavijo, impedirá cualquier avance durante la presente legislatura.

El conflicto jurídico entre la Consejería de Obras Públicas y la unión temporal de empresas (UTE) responsable —integrada por Acciona, AMC y El Silbo— ha derivado en una reclamación cruzada de indemnizaciones. Mientras la administración ha iniciado los trámites para rescindir el contrato tras detectar discrepancias sobre el cumplimiento de los pliegos, las constructoras exigen compensaciones por valor de 27 millones de euros, una cifra que el Ejecutivo autonómico reduce a 11 millones. El núcleo de la disputa reside en la interpretación de las exigencias técnicas: la adjudicataria argumentaba la necesidad de adaptar el diseño original al Código Estructural de 2024 y a la normativa climática vigente, mientras que los servicios jurídicos del Gobierno canario consideraron que dichas modificaciones contravenían las condiciones contractuales, procediendo a la incautación parcial de los avales.

La resolución del contrato implica, en la práctica, un retroceso administrativo total: será necesario redactar un nuevo anteproyecto y reiniciar el proceso de licitación. Este escenario ha generado una profunda inquietud en el Ayuntamiento de Adeje. Manuel Luis Méndez, concejal de Presidencia, ha cuestionado la gestión del expediente y ha advertido que, dada la coyuntura económica y los plazos administrativos, la ejecución real de la obra podría demorarse hasta una década. Para el consistorio, esta infraestructura es vital, dado que la TF-1 soporta actualmente un volumen de tráfico de hasta 100.000 vehículos diarios en sus tramos más críticos, una cifra que cuadruplica la capacidad para la que fue diseñada originalmente y que provoca esperas de hasta 50 minutos en trayectos que deberían resolverse en cinco.

Desde una perspectiva presupuestaria, el proyecto contaba con una planificación financiera plurianual que sumaba 37 millones de euros entre 2023 y 2026. Aunque la Consejería sostiene que los fondos mantienen su reserva de crédito, la realidad es que el bloqueo de esta obra se suma a una tendencia preocupante en la ejecución de las infraestructuras viarias de la isla. Según los datos disponibles, cerca del 40% de los 350 millones de euros previstos en el convenio de carreteras entre el Estado y Canarias para el periodo 2023-2026 permanece sin ejecutar.

El proyecto, cuya génesis se remonta a 2018 y que fue licitado en mayo de 2023, pretendía replicar el modelo de falso túnel de la Avenida 3 de Mayo. La propuesta buscaba segregar el tráfico de largo recorrido del flujo local hacia hoteles y centros comerciales, habilitando además una vía urbana en superficie. Sin embargo, la falta de movimientos de tierra desde la firma del contrato en agosto de 2023 deja en evidencia la fragilidad de una planificación que, hoy por hoy, deja a los usuarios de la TF-1 sin una solución a corto plazo para uno de los corredores más congestionados de España.