El Plan de Movilidad Sostenible de Tenerife recibe luz verde ambiental para transformar el transporte insular hasta 2045

El Plan de Movilidad Sostenible de Tenerife recibe luz verde ambiental para transformar el transporte insular hasta 2045

Recurso: Diario de Avisos

El Plan Insular de Movilidad Sostenible de Tenerife (PIMSIT) ha recibido el visto bueno ambiental para avanzar hacia su aprobación definitiva, estableciendo una hoja de ruta con 91 intervenciones para transformar el transporte insular hasta 2045 mediante la ampliación de infraestructuras viarias, la expansión del tranvía y el fomento de la descarbonización.

La hoja de ruta que definirá el modelo de transporte en Tenerife durante las próximas dos décadas ha superado un filtro administrativo determinante. Tal y como ha trascendido recientemente, la Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife (CEAT) ha otorgado su visto bueno unánime a la Declaración Ambiental Estratégica del Plan Insular de Movilidad Sostenible (PIMSIT), un paso previo indispensable para que el documento alcance su ratificación definitiva en el Pleno del Cabildo.

Este plan, que articula 91 intervenciones estructuradas en nueve bloques temáticos, se proyecta sobre dos horizontes temporales: 2035 y 2045. La estrategia insular busca mitigar la saturación viaria mediante una doble vía: la ampliación de la capacidad en las arterias principales y el fomento de la intermodalidad. En el primer apartado, el proyecto contempla la ejecución de terceros carriles en tramos críticos de la TF-1 —específicamente entre Güímar y Las Américas— y de la TF-5, en el segmento que conecta el aeropuerto Tenerife Norte con La Orotava. Asimismo, se prevé la implementación de carriles exclusivos para transporte público y vehículos de alta ocupación (BUS-VAO).

Más allá de la infraestructura viaria, el PIMSIT pone el foco en la descarbonización y la eficiencia. El documento propone una expansión significativa de la red tranviaria, con la prolongación de la Línea 1 hasta el aeródromo del Norte y la extensión de la Línea 2 hacia La Gallega. Este despliegue se complementa con la creación de una red de aparcamientos disuasorios, la modernización de la flota de guaguas y el impulso a la movilidad eléctrica mediante puntos de recarga y zonas de bajas emisiones. La gestión de la presión turística en enclaves protegidos como el Parque Nacional del Teide, Teno y Anaga también queda supeditada a este plan, que propone el uso de lanzaderas y sistemas de control de accesos.

La relevancia de esta planificación se enmarca en un contexto de cambio en los hábitos de movilidad de la isla. El Cabildo ha reportado un incremento notable en el uso del transporte público, con la empresa TITSA alcanzando los 87,3 millones de usuarios —un aumento del 81% respecto a 2022— y una renovación de flota que ha sumado 351 unidades en el último trienio.

Desde una perspectiva técnica, el dictamen de la CEAT subraya el potencial del plan para reducir la huella de carbono y la contaminación acústica, aunque advierte de la necesidad de integrar criterios de protección patrimonial y natural en cada fase de ejecución. Para la corporación insular, este documento no solo responde a una necesidad de ordenación territorial, sino que incorpora un sistema de indicadores para auditar el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad y congestión. Una vez integradas las observaciones menores de la comisión evaluadora, el texto deberá superar el trámite de la Comisión Plenaria antes de su aprobación final, momento en el cual el Cabildo dispondrá de un marco normativo consolidado para transformar la movilidad insular.