
Polémica en La Orotava por la posible tala de 85 palmeras en la carretera TF-176
El proyecto de rehabilitación de la carretera TF-176 en La Orotava enfrenta el rechazo vecinal y ecologista ante la posible tala de 85 palmeras canarias, exigiendo el Cabildo de Tenerife alternativas que garanticen la seguridad vial sin sacrificar el patrimonio natural.
La rehabilitación de la carretera TF-176 en La Orotava ha derivado en un conflicto de gestión territorial que pone a prueba la capacidad de las administraciones para armonizar la seguridad vial con la preservación del patrimonio natural y cultural. Tal y como recoge la Coordinadora El Rincón-Ecologistas en Acción, el proyecto impulsado por el Cabildo de Tenerife para renovar 1,5 kilómetros de esta vía —presupuestado en más de 740.000 euros— ha suscitado un rechazo frontal debido a la posible eliminación de 85 palmeras canarias que flanquean el acceso a parajes costeros como El Bollullo, El Ancón y Los Patos.
El núcleo de la controversia reside en la justificación técnica de la obra. Mientras que el Cabildo argumenta que las raíces de estos ejemplares han deteriorado el firme, provocando deformaciones y grietas que requieren una intervención, el colectivo ecologista sostiene que la documentación carece de un análisis individualizado que certifique la incompatibilidad entre la permanencia de los árboles y la mejora de la calzada. La propuesta de retirar o trasplantar las palmeras —con un coste estimado de 975 euros por unidad— es vista por los denunciantes como una solución drástica que ignora alternativas técnicas, como la instalación de barreras antirraíces o el rediseño de la sección transversal de la carretera.
Más allá del impacto botánico, el debate trasciende hacia el modelo de movilidad. La Coordinadora ha cuestionado la priorización del estacionamiento de vehículos sobre la seguridad de los viandantes, señalando que el proyecto actual desestima la creación de itinerarios peatonales segregados. Esta omisión resulta especialmente sensible en una zona donde el tránsito de personas hacia las playas es constante y donde, actualmente, la falta de arcenes adecuados compromete la integridad física de los usuarios.
La dimensión histórica del conflicto añade una capa de complejidad adicional. La zona de El Rincón, protegida por una normativa específica (Ley 5/1992), posee un valor paisajístico y cultural vinculado a la memoria colectiva de los vecinos, quienes históricamente fueron los artífices de la plantación de estos ejemplares. La falta de una consulta previa en el seno del Consorcio de El Rincón ha sido denunciada por la organización como una carencia de transparencia, reclamando un proceso de diálogo que integre a la ciudadanía en la toma de decisiones.
Ante la presión social, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Orotava han manifestado su intención de explorar soluciones que permitan la conservación de las palmeras. No obstante, la exigencia de la Coordinadora de establecer una comisión de seguimiento y de replantear el proyecto subraya la necesidad de un consenso que supere la visión puramente ingenieril de la obra pública, integrando criterios de sostenibilidad y protección del entorno en un espacio de alto valor ambiental.