
Polémica en Tenerife por la tala de palmeras y la falta de seguridad peatonal en la reforma de la TF-176
La rehabilitación de la carretera TF-176 en Tenerife genera controversia por la posible retirada de 85 palmeras canarias y la falta de medidas de movilidad sostenible, lo que ha obligado al Cabildo a abrir un proceso de diálogo con los colectivos locales.
La rehabilitación de la carretera TF-176 en Tenerife ha puesto de manifiesto la tensión recurrente entre la modernización de las infraestructuras viarias y la preservación del patrimonio natural y paisajístico. Tal y como recoge la documentación técnica del proyecto, el Cabildo insular contempla una inversión superior a los 740.000 euros para intervenir en un tramo de 1,5 kilómetros, una actuación que ha generado un notable malestar entre los residentes y las organizaciones sociales de El Rincón.
El núcleo de la controversia reside en el futuro de 85 ejemplares de Phoenix canariensis que flanquean la vía. Aunque el informe técnico justifica la retirada de estos árboles como una medida preventiva para evitar daños futuros en el pavimento —atribuyendo a sus raíces las deformaciones actuales del firme—, la propuesta ha sido recibida con escepticismo por parte de la ciudadanía. La memoria del proyecto, que cifra el coste del trasplante en aproximadamente 83.000 euros, plantea el traslado de los ejemplares a viveros, una solución que los colectivos locales consideran insuficiente al no haberse explorado alternativas técnicas que permitan la convivencia entre la calzada y la vegetación.
Más allá de la cuestión botánica, el proyecto ha evidenciado una carencia en la planificación de la movilidad. A pesar de que la vía es un acceso habitual para los bañistas que se dirigen a las playas de El Bollullo, Los Patos y El Ancón, la intervención proyectada no contempla la creación de arcenes ni de itinerarios peatonales segregados, manteniendo una configuración que prioriza el tráfico rodado sobre la seguridad del viandante. Esta omisión ha sido señalada por la oposición municipal y la Coordinadora El Rincón, quienes denuncian que la administración ha ignorado los planes de movilidad sostenible vigentes desde 2022, optando por una solución técnica que, a su juicio, simplifica un problema de gestión del tráfico bajo la apariencia de una mejora estructural.
Ante la presión social, el Cabildo y el Ayuntamiento de La Orotava han iniciado una mesa de diálogo para reconsiderar el alcance de la obra. El alcalde, Francisco Linares, ha confirmado que se ha solicitado un análisis pormenorizado de cada ejemplar para minimizar el impacto, mientras que el área insular de Carreteras ha matizado que el proyecto se encuentra en fase de exposición pública, lo que abre un periodo de 20 días para la presentación de alegaciones. La falta de comunicación previa con los agentes locales, que conocieron los detalles de la obra a través del Boletín Oficial de la Provincia, ha intensificado las críticas sobre la transparencia del proceso, convirtiendo una reforma de asfalto en un debate sobre el modelo de desarrollo territorial que debe regir en una zona de alto valor ambiental.