El colapso en la TF-5 evidencia el límite estructural de la red viaria en Tenerife

El colapso en la TF-5 evidencia el límite estructural de la red viaria en Tenerife

Recurso: El Día

La saturación de la autopista TF-5 en Tenerife evidencia el colapso estructural de la red viaria insular ante el desequilibrio entre el creciente parque móvil y la falta de alternativas de transporte eficientes.

La saturación del tráfico en Tenerife ha vuelto a evidenciar esta semana la fragilidad de su red viaria, un sistema que, según los datos recogidos por el Cabildo insular, se encuentra al límite de su capacidad operativa. Tal y como ha informado la corporación insular, la autopista TF-5 registró este martes un colapso circulatorio que se extendió desde la capital hasta el municipio de Tacoronte, afectando especialmente al tramo que conecta Santa Cruz con Guamasa.

Este episodio de congestión, que comenzó a ser monitorizado por los sistemas de vigilancia viaria a partir de las 15:00 horas, pone de manifiesto la vulnerabilidad de las dos arterias principales de la isla —las autopistas del Norte y del Sur— ante cualquier alteración externa. En esta ocasión, la coincidencia de un volumen de vehículos superior a la capacidad de diseño de la infraestructura con la llegada de precipitaciones asociadas a un frente frío, actuó como catalizador del bloqueo.

El problema de fondo, que trasciende la anécdota de una jornada de retenciones, radica en el desequilibrio estructural entre el crecimiento sostenido del parque móvil y la estancada red de carreteras. Mientras el número de vehículos en circulación continúa al alza, las alternativas de transporte público y la capacidad de las vías principales no han experimentado una evolución proporcional, lo que convierte a la movilidad en uno de los desafíos socioeconómicos más complejos para la gestión pública en el archipiélago. La dependencia del vehículo privado en Tenerife no solo genera episodios de colapso recurrente, sino que también condiciona la productividad y la calidad de vida de los residentes, quienes se ven obligados a integrar estas demoras en su rutina diaria ante la falta de una alternativa multimodal eficiente.