
Denuncian el colapso circulatorio y problemas de seguridad en el Parque Rural de Anaga
El colectivo Unidos por Anaga denuncia el colapso circulatorio y los graves riesgos de seguridad en el entorno del Pico del Inglés, exigiendo al Cabildo de Tenerife medidas urgentes para frenar la saturación turística en la Reserva de la Biosfera.
La gestión de los espacios naturales protegidos en Tenerife vuelve a situarse en el centro del debate público tras las recientes denuncias del colectivo vecinal Unidos por Anaga. Según ha documentado esta organización a través de sus canales oficiales, el entorno del Pico del Inglés, concretamente en la Pista Militar, ha registrado episodios de colapso circulatorio donde la acumulación de vehículos ha llegado a formar tres filas, bloqueando la calzada y obligando a los viandantes a transitar por el asfalto.
Este escenario no solo evidencia una saturación turística que los residentes califican de insostenible, sino que plantea un problema de seguridad de primer orden. La preocupación principal de los habitantes de la zona radica en la imposibilidad de garantizar una evacuación efectiva o el acceso de vehículos de emergencia ante un hipotético siniestro, como podría ser un incendio forestal. La situación, lejos de ser un hecho puntual, se enmarca en una problemática estructural que afecta a diversos enclaves del Parque Rural de Anaga, un territorio que ostenta la distinción de Reserva de la Biosfera.
El malestar social se ha visto acrecentado por la percepción de ineficacia de los dispositivos de control instalados por las autoridades, como cámaras y aforadores, que, a juicio de los vecinos, no han logrado mitigar la presión sobre el ecosistema ni mejorar la fluidez del tráfico. Esta desafección ha provocado que parte de la población local opte por evitar el acceso a estas zonas, renunciando al uso de un espacio público que, en otros puntos críticos como la Cruz del Carmen, ya había sido objeto de movilizaciones ciudadanas el pasado mes de marzo. En aquella ocasión, cerca de 400 personas reclamaron la implementación urgente de un Plan de Movilidad integral que limite el flujo de vehículos privados y guaguas turísticas.
Por su parte, el Cabildo de Tenerife ha manifestado que se encuentra trabajando en la articulación de medidas correctoras, incluyendo la optimización de los sistemas de control de tráfico y el desarrollo de alternativas de transporte público. Sin embargo, la brecha entre la planificación institucional y la realidad cotidiana de los residentes de caseríos como Afur, Roque Negro, Taborno, Las Carboneras y El Batán sigue siendo notable. La recurrencia de estas incidencias, que se intensifican habitualmente a partir de media mañana, mantiene en alerta a una comunidad que exige soluciones definitivas para preservar la seguridad y la integridad de un entorno natural de alto valor ecológico.