
Vecinos de Anaga rechazan la instalación de infraestructuras tecnológicas del Cabildo sin consenso
Los vecinos del Macizo de Anaga denuncian al Cabildo de Tenerife por la instalación de infraestructuras tecnológicas de regulación de tráfico sin consenso previo ni aprobación definitiva del Plan de Movilidad.
La gestión de la movilidad en espacios naturales protegidos vuelve a situarse en el centro de la controversia en Tenerife. Tal y como ha informado recientemente la prensa local, la instalación de infraestructuras tecnológicas para la regulación del tráfico en el Macizo de Anaga ha provocado una respuesta contundente por parte de los residentes, quienes denuncian una falta de interlocución efectiva con el Cabildo insular.
El conflicto se centra en la colocación de estructuras metálicas destinadas a la señalización digital de plazas de aparcamiento en las inmediaciones de la Cruz del Carmen. Esta actuación se enmarca en un contrato modificado el pasado mes de diciembre por la Consejería de Medio Natural, adjudicado a la firma Kapsch TrafficCom Transportation, con el propósito de implementar un sistema de gestión inteligente en esta Reserva de la Biosfera. El proyecto original contemplaba, además de estos dispositivos en puntos críticos como la Cruz del Carmen, la ubicación de paneles informativos en vías estratégicas como la TF-13, la TF-123 y la TF-11, incluyendo el mirador de Jardina.
Para los habitantes de la zona, la ejecución de estas obras supone una ruptura de los compromisos adquiridos durante las mesas de diálogo sobre el Plan de Movilidad. Los colectivos vecinales sostienen que estas medidas fueron cuestionadas durante las sesiones de trabajo previas y denuncian que la administración está procediendo a la instalación de los equipos sin haber alcanzado un consenso sobre el modelo de gestión del tráfico. Asimismo, los residentes han puesto en duda la compatibilidad de estas torres con la normativa ambiental que rige un territorio con múltiples figuras de protección, advirtiendo sobre el impacto visual y paisajístico de las mismas.
La tensión ha escalado hasta el punto de que los vecinos han anunciado movilizaciones si el Cabildo persiste en su hoja de ruta. La crítica principal se dirige hacia la metodología administrativa, al considerar que la puesta en marcha de estas infraestructuras antes de la aprobación definitiva del Plan de Movilidad constituye una irregularidad procedimental. Este episodio pone de manifiesto la dificultad de equilibrar la necesidad de ordenar el flujo de visitantes en enclaves de alto valor ecológico con la preservación del entorno y la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas.