El Cabildo de Tenerife inicia la reapertura gradual de sus espacios naturales tras la borrasca Therese

El Cabildo de Tenerife inicia la reapertura gradual de sus espacios naturales tras la borrasca Therese

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife inicia la reapertura gradual de sus espacios naturales tras la borrasca Therese, manteniendo restricciones en zonas críticas ante el riesgo persistente de desprendimientos por la saturación del terreno.

La reciente estabilización meteorológica tras el paso de la borrasca Therese ha permitido que el Cabildo de Tenerife inicie un proceso de reapertura gradual de sus espacios naturales, una medida que busca equilibrar la demanda ciudadana ante la inminente Semana Santa con la necesaria cautela técnica. Según ha informado la corporación insular, la desactivación del Plan de Emergencias Insular (PEIN) marca el punto de inflexión para recuperar el uso público de diversas infraestructuras, aunque esta normalización se enfrenta a un escenario de riesgo persistente.

La prudencia institucional, liderada por la presidenta Rosa Dávila, se fundamenta en la fragilidad del terreno tras las intensas precipitaciones registradas en los últimos días. A pesar de que el acceso a gran parte de la red de senderos y pistas forestales ha sido autorizado desde este jueves a las 12:00 horas, la administración mantiene restricciones en puntos críticos. La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, ha subrayado que los equipos técnicos continúan realizando inspecciones exhaustivas para garantizar la seguridad de los usuarios, supeditando cualquier apertura futura a la evaluación constante del estado de las infraestructuras.

Este contexto de reapertura parcial convive con una alerta vigente emitida por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias, que mantiene el aviso por riesgo de desprendimientos en las islas occidentales y Gran Canaria. La saturación hídrica del suelo, que ha provocado más de 450 incidencias gestionadas por el 112 —entre las que destacan desprendimientos de rocas y daños en la red viaria—, genera una inestabilidad residual que preocupa a los expertos. Aunque las inundaciones han dejado de ser la amenaza principal, el proceso de secado del terreno incrementa el peligro de deslizamientos, un fenómeno que obliga a las autoridades a mantener la prealerta por lluvias en Tenerife, La Palma y El Hierro.

Ante el incremento de la movilidad previsto para los próximos días festivos, las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución en las carreteras de medianías y vías secundarias. La gestión del acceso a los montes sigue supeditada a las directrices de las administraciones competentes, las cuales instan a la ciudadanía a evitar desplazamientos innecesarios y a reportar cualquier anomalía o riesgo de desprendimiento a través del servicio de emergencias 112, priorizando en todo momento la seguridad colectiva frente a la actividad recreativa.