Investigan un sabotaje a vehículos de alquiler en Tenerife por el rechazo a la masificación turística

Investigan un sabotaje a vehículos de alquiler en Tenerife por el rechazo a la masificación turística

Recurso: El Día

La Guardia Civil investiga el sabotaje a once vehículos de alquiler en Los Silos, Tenerife, como un posible acto de protesta contra la masificación turística en Canarias.

La creciente tensión social en torno al modelo turístico en el archipiélago canario ha vuelto a manifestarse mediante actos vandálicos, según ha trascendido recientemente a través de informaciones que sitúan el foco de la investigación en el municipio tinerfeño de Los Silos. La Guardia Civil ha abierto diligencias tras el sabotaje perpetrado contra once vehículos de alquiler en la zona costera de Sibora durante la madrugada del pasado 1 de marzo, un incidente que las autoridades analizan bajo la hipótesis de una acción reivindicativa contra la saturación turística.

Este suceso no constituye un hecho aislado en la zona, donde ya se habían registrado con anterioridad pintadas con consignas hostiles hacia los visitantes en las inmediaciones del esqueleto de ballena, un punto de referencia local. La recurrencia de estos episodios, sumada a la selección específica de vehículos destinados al sector del rent a car, sugiere un patrón de comportamiento que busca visibilizar el rechazo a la industria turística en una localidad que, durante las temporadas de otoño e invierno, acoge a una notable población flotante de origen británico y alemán.

Las denuncias interpuestas ante el puesto de la Guardia Civil de Buenavista del Norte han reactivado la preocupación por la seguridad de las infraestructuras turísticas en la isla. Este episodio guarda similitudes operativas con el ataque registrado hace un año, el 5 de marzo de 2023, en un aparcamiento de Costa Adeje. En aquella ocasión, una veintena de vehículos de alquiler fueron objeto de daños materiales, una acción que fue documentada y difundida por sus autores en redes sociales, acompañando las imágenes con mensajes críticos hacia las grandes compañías del sector y el volumen de visitantes que recibe el archipiélago.

La investigación actual trata de determinar si existe una conexión entre estos actos de sabotaje y los movimientos que, en los últimos meses, han intensificado su discurso contra la masificación. La reiteración de este modus operandi —centrado en atacar la logística del transporte turístico— plantea un desafío para las fuerzas de seguridad, que intentan frenar una escalada de vandalismo que trasciende el daño patrimonial para convertirse en un síntoma de la fractura social que atraviesa la gestión del turismo en Canarias.