
Tenerife: Segundo enjambre sísmico sin riesgo de erupción.
Tenerife registra un segundo enjambre sísmico en una semana, pero los expertos descartan que indique una erupción a corto plazo, atribuyéndolo a la liberación de gases en el sistema hidrotermal.
La isla de Tenerife ha experimentado un segundo episodio de actividad sísmica en menos de una semana, un fenómeno que, según las evaluaciones de los organismos científicos, no modifica las previsiones sobre una posible erupción volcánica a corto o medio plazo. La secuencia de movimientos telúricos, que se desarrolló durante la tarde y noche del lunes, no fue sentida por los habitantes, según los datos que han trascendido.
Esta actividad sísmica se caracteriza por la ocurrencia de pequeños temblores, de muy baja intensidad, localizados a una profundidad de entre siete y ocho kilómetros. Los expertos descartan cualquier vínculo con una alteración en el proceso volcánico de la isla, enfatizando la ausencia de indicios que sugieran una erupción en los próximos días o meses.
Durante el evento, se identificaron un total de 755 movimientos sísmicos de tipo híbrido, aunque esta cifra podría ser inferior al número real. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha señalado que la debilidad de muchas de estas señales dificulta su plena identificación en los registros. La magnitud de todos los eventos se mantuvo por debajo de 0,8 mbLg.
El enjambre se desarrolló en dos fases diferenciadas. Comenzó alrededor de las 18:00 horas con vibraciones sísmicas de escasa magnitud. Sin embargo, entre las 20:00 y las 21:30 horas, los registros mostraron una mayor claridad en la detección de los eventos. A partir de las 23:14 horas, se observó una modificación en las formas de onda, con temblores más débiles y frecuentes, hasta que se hicieron prácticamente indetectables hacia las 06:00 de la mañana del martes. En este periodo, se intercalaron algunos eventos de baja frecuencia (LP) y mayor energía, destacando uno a las 04:18 horas por su amplitud.
El análisis conjunto de la serie sísmica sitúa su epicentro en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a la misma profundidad indicada. Esta área ha sido escenario de enjambres sísmicos de características similares en octubre de 2016, junio de 2019, junio y julio de 2022, y en varias ocasiones en 2024, incluyendo el 12 de febrero.
Tanto el IGN como Involcan mantienen que esta actividad no está ligada a un ascenso de magma hacia la superficie. La hipótesis que maneja Involcan sugiere que el magma acumulado bajo la isla, una característica común en islas volcánicamente activas, podría estar liberando gases que se concentran en el sistema hidrotermal subterráneo. El incremento de presión generado por estos gases se postula como el origen de los temblores registrados desde 2016, así como de la deformación del terreno y el aumento en la emisión de CO2 detectados en 2023.
Es relevante recordar que, históricamente, las erupciones volcánicas en el archipiélago canario han estado precedidas por señales mucho más intensas, incluyendo terremotos sentidos por la población durante periodos de días o meses antes del evento eruptivo.