El pacto entre Aena y el Cabildo reabre la polémica política sobre el tren del sur de Tenerife

El pacto entre Aena y el Cabildo reabre la polémica política sobre el tren del sur de Tenerife

Recurso: El Día

El pacto entre Aena y el Cabildo de Tenerife para integrar una terminal ferroviaria en el aeropuerto del sur reabre el debate sobre la viabilidad del proyecto ante la persistente oposición de varios ayuntamientos, que priorizan las inversiones en servicios básicos sobre esta infraestructura.

El reciente pacto suscrito entre Aena y el Cabildo de Tenerife para integrar una terminal ferroviaria en el aeródromo del sur de la isla, tal y como ha informado la prensa local, ha reabierto el debate sobre la viabilidad y las prioridades estratégicas de esta infraestructura. Pese a que el acuerdo despeja una incógnita técnica fundamental para el trazado, la iniciativa sigue encontrando un muro de contención en el ámbito municipal, donde la cohesión política brilla por su ausencia.

La discrepancia de los regidores locales pone de manifiesto una fractura entre la planificación insular y las necesidades inmediatas de los municipios. Mientras que el sector empresarial, representado por el Círculo de Empresarios y Profesionales del Sur de Tenerife (CEST), celebra el consenso con el gestor aeroportuario como un paso necesario para aliviar la saturación viaria, los ayuntamientos priorizan la inversión en servicios básicos. La alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, ha ratificado la postura contraria adoptada por su pleno municipal en 2017, cuestionando la eficacia del tren como remedio a los problemas de transporte y señalando sus posibles efectos en el entorno natural.

Esta visión es compartida por otros responsables públicos que, sin descartar la obra, exigen un cambio en el orden de prioridades. En municipios como Granadilla de Abona, la atención se centra en el fortalecimiento de la red sanitaria y educativa, una demanda que busca responder al crecimiento demográfico de la zona. Por su parte, desde el consistorio de Adeje se ha cuestionado la rentabilidad social de una inversión de tal magnitud. El alcalde accidental, Epifanio Díaz, ha puesto en duda que el ferrocarril sea la panacea para los atascos diarios, reclamando en su lugar un plan de movilidad integral y recordando la paralización de proyectos previos, como el soterramiento de la TF-1 a su paso por el municipio, una obra que contaba con consignación presupuestaria y que permanece sin ejecutar.

El escenario actual refleja, por tanto, una tensión persistente entre la visión macroeconómica que defiende el Cabildo —con el respaldo de los empresarios, quienes valoran positivamente la mayor implicación de Aena en la isla— y la gestión de proximidad. La falta de un consenso unánime sobre el modelo de movilidad insular sugiere que, aun con el desbloqueo técnico de la estación aeroportuaria, el proyecto del tren del sur deberá sortear todavía importantes obstáculos políticos y sociales antes de consolidarse como una realidad operativa.