Canarias proyecta un túnel de siete kilómetros para completar el Anillo Insular de Tenerife

Canarias proyecta un túnel de siete kilómetros para completar el Anillo Insular de Tenerife

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias proyecta un túnel de siete kilómetros entre La Guancha y Los Realejos, con una inversión de 600 millones de euros, para completar el Anillo Insular de Tenerife y aliviar la saturación de la TF-5.

La movilidad en Tenerife se enfrenta a un desafío de dimensiones colosales. Según ha avanzado el diario El Día, el Ejecutivo autonómico ha puesto sobre la mesa una propuesta técnica de gran envergadura para completar el Anillo Insular: la construcción de un túnel bitubo de siete kilómetros que conectaría La Guancha con Los Realejos. Esta infraestructura, cuya inversión estimada asciende a 600 millones de euros, se perfila como la alternativa definitiva para salvar el corredor norte, evitando así el impacto ambiental en zonas de alto valor ecológico como Tigaiga o el Barranco Ruiz.

La relevancia de este proyecto trasciende lo puramente técnico. De materializarse, esta obra superaría en dos kilómetros al túnel de Erjos —actualmente en fase de ejecución entre El Tanque y Santiago del Teide—, convirtiéndose en el paso subterráneo de mayor longitud en el territorio nacional. La Viceconsejería de Infraestructuras, bajo la dirección de Francis González, ha descartado la opción de una vía a cielo abierto en San Juan de la Rambla, una alternativa que generó un notable rechazo vecinal durante la pasada legislatura y que ahora queda sustituida por este trazado subterráneo, rescatando una planificación que permanecía paralizada desde hace más de dos décadas.

No obstante, la viabilidad de esta obra está supeditada a un escenario financiero complejo. El Gobierno de Canarias ha condicionado el inicio de la redacción del proyecto a la firma de un nuevo convenio de carreteras con el Estado, un marco necesario para garantizar la disponibilidad de fondos y la flexibilidad presupuestaria. Mientras se despejan estas incógnitas económicas, la administración autonómica ha iniciado una ronda de contactos con los ayuntamientos afectados y colectivos sociales para socializar el planteamiento técnico, priorizando la resolución de los condicionantes ambientales y de trazado.

El trasfondo de esta propuesta responde a una necesidad estructural: la saturación de la TF-5. Con una intensidad media diaria de 35.000 vehículos en el entorno de San Juan de la Rambla, la dependencia de una vía expuesta a desprendimientos y cortes recurrentes supone un riesgo constante para la conectividad insular. Además, los responsables de Infraestructuras advierten de que la próxima puesta en servicio del túnel de Erjos incrementará la presión circulatoria en el norte de la isla, lo que hace imperativa una solución que garantice la continuidad del flujo de tráfico.

El calendario de ejecución permanece abierto, supeditado a la capacidad de la administración para asegurar la financiación necesaria. Por el momento, el Ejecutivo regional mantiene el foco en la fase de estudios previos, con el objetivo de que, una vez se disponga de los recursos, la tramitación administrativa sea ágil y no sufra demoras adicionales. La apuesta por este megatúnel no solo busca cerrar el anillo viario, sino corregir un déficit histórico de infraestructuras que condiciona el desarrollo socioeconómico de la zona norte de Tenerife.