La Virgen de Candelaria prepara un atuendo sobrio y un dispositivo logístico especial para la visita del Papa

La Virgen de Candelaria prepara un atuendo sobrio y un dispositivo logístico especial para la visita del Papa

Recurso: El Día

La Virgen de Candelaria lucirá un atuendo sobrio y un soporte técnico especial en una preparación meticulosa coordinada por Jaime Estévez ante la inminente visita del Papa a Tenerife.

La inminente visita del pontífice a Tenerife ha puesto el foco en los preparativos litúrgicos de la Virgen de Candelaria, un proceso que, según ha trascendido en medios locales, está siendo coordinado con una meticulosidad técnica y simbólica sin precedentes. Jaime Estévez, responsable de la indumentaria de la imagen durante las últimas tres décadas y media, ha confirmado que la patrona de Canarias lucirá un atuendo caracterizado por la sobriedad, alejándose de la ostentación habitual de sus festividades para priorizar la solemnidad del encuentro con el Papa.

El dispositivo logístico para este evento trasciende lo puramente estético. La imagen será trasladada en un soporte de madera de Santa Ana, una elección deliberada para evitar que el trono de plata habitual sature el espacio escénico, permitiendo que la figura central mantenga el protagonismo visual. El conjunto, que incluirá una capa de encaje de guipur para la talla del Niño Jesús, ha sido diseñado bajo la supervisión de los padres dominicos, quienes han integrado las recomendaciones técnicas de Estévez en un 70% de las decisiones finales.

Para el equipo encargado de esta labor, el desafío es doble: a la complejidad técnica de vestir a la imagen —un proceso que requiere hasta dos horas y media de trabajo manual— se suma la presión de una exposición mediática global. La planificación, que incluye un registro digital para asegurar la rotación de los mantos del ajuar, se verá alterada por un operativo de 24 horas que implica el traslado, la custodia y el posterior desvestido de la talla una vez concluidos los actos.

La trayectoria de Estévez, quien comenzó su labor a los 27 años tras una formación marcada por la devoción familiar, aporta una dimensión histórica a este evento. Su metodología, que combina un ritual de preparación personal con una gestión técnica rigurosa, refleja la importancia que la Iglesia otorga a la preservación del patrimonio textil de la Virgen, el cual cuenta con más de 20 mantos. Más allá de la anécdota sobre el "kit de emergencia" que acompaña siempre a la imagen, la visita papal supone un hito en la historia de la patrona, consolidando a Estévez como una figura clave en la liturgia insular, cuya labor se mantiene, por voluntad propia, en el plano discreto de la trastienda.