
La papa de Tenerife, en riesgo crítico por las lluvias.
Las intensas lluvias en Tenerife han provocado una situación crítica para la cosecha de papa, retrasando la siembra y generando preocupación por los precios y la calidad del cultivo.
Informes recientes desde Tenerife alertan sobre una situación crítica para la cosecha de papa, un cultivo fundamental en la gastronomía y economía local, a raíz de las intensas precipitaciones registradas a finales de diciembre y principios de enero. El anegamiento generalizado del terreno en el norte de la isla, tradicionalmente su principal zona productora, compromete la viabilidad de la siembra y recolección, con potenciales repercusiones en los precios al consumidor.
La acumulación de agua en los campos ha provocado un retraso significativo en el calendario de siembra. Mientras que en las zonas bajas y de medianías esta labor debería haber comenzado a principios o mediados de diciembre, las condiciones actuales han forzado su aplazamiento hasta finales de enero, obligando a los agricultores del norte a concentrar la plantación de manera simultánea, en lugar de escalonada.
Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías, en San Juan de la Rambla, subraya que el exceso de humedad no solo pospone la siembra, sino que también podría derivar en una concentración de las cosechas extratempranas y tempranas, afectando los precios en origen. Reyes advierte sobre el riesgo de trabajar suelos saturados, un proceso que en el argot agrícola se denomina "atropellar la tierra". Esta práctica compacta el suelo, dificulta la absorción de agua y nutrientes, impide la entrada de oxígeno a las plantas y el crecimiento radicular, pudiendo dejarlo improductivo por largos periodos y favoreciendo la proliferación de plagas como la polilla guatemalteca. Para Reyes, un manejo adecuado del suelo es esencial, ya que el exceso de agua es perjudicial para la papa, pudiendo causar su pudrición y pérdidas considerables. La preocupación de los agricultores del norte se centra ahora en evitar más lluvias intensas.
A esta problemática se suma la amenaza del hongo mildiu, que suele incidir con fuerza en el norte bajo condiciones de humedad y calor, quemando la planta, un fenómeno ya observado el año anterior.
Ángela Delgado, presidenta de Asaga, confirma que, si bien el agua es beneficiosa para el campo, la continuidad de las lluvias ha obligado a posponer la siembra en el norte. La concentración de las labores de plantación podría trasladar la mayor parte de las recogidas a julio y agosto, en lugar de iniciarse progresivamente desde mayo, lo que podría generar una sobreoferta y una caída de los precios. Delgado también expresa inquietud por posibles problemas de pudrición de la semilla o mala germinación, aunque reconoce la dificultad de prever la evolución del mercado a cinco meses vista. Cabe destacar que el sur de la isla no ha experimentado la misma intensidad y persistencia de las lluvias.
Esta coyuntura se enmarca en una tendencia de reducción de la superficie dedicada al cultivo de papa en Tenerife, que ha pasado de 2.711 hectáreas en 2013 a 2.257 en 2023.
En un esfuerzo por mitigar estas dificultades y apoyar al sector primario, el Cabildo de Tenerife invertirá 1,2 millones de euros en la renovación de las cámaras frigoríficas del complejo agrícola de Benijos, en La Orotava. Esta actuación, con un plazo de ejecución de siete meses, busca completar la rehabilitación de una infraestructura largamente demandada por los agricultores de la comarca, una zona con un profundo arraigo económico y cultural en el cultivo de la papa. La nueva infraestructura tendrá capacidad para almacenar dos millones de kilos de papas, y su objetivo es proporcionar a los productores un espacio adecuado para su cosecha, mejorando así su margen de negociación en la venta y comercialización de la producción local. La recepción de la obra de rehabilitación de las naves está prevista para el próximo 26 de enero, tras lo cual se procederá a la instalación de las cámaras.