
Tenerife vigilará sus puertos ante la amenaza de especies marinas invasoras
La Autoridad Portuaria de Tenerife implementará un programa de vigilancia ambiental para detectar y controlar especies marinas invasoras en sus puertos, ante el intenso tráfico marítimo y la amenaza que suponen para la biodiversidad local.
La Autoridad Portuaria de Tenerife va a vigilar de cerca la llegada de especies marinas invasoras. Esto es necesario debido al intenso tráfico de barcos que recibe la capital tinerfeña.
Para ello, ha contratado a la empresa Centro de Investigaciones Medioambientales del Atlántico. El acuerdo, valorado en 49.440 euros y con una duración de dos años, busca poner en marcha un programa de vigilancia ambiental.
Este servicio incluirá trabajos de campo, laboratorio y oficina. El objetivo principal es detectar a tiempo la presencia de especies marinas no nativas e identificar cuáles son invasoras o podrían serlo, para luego hacerles un seguimiento.
Se creará una red de 30 puntos de muestreo distribuidos por todo el litoral del puerto. Estos puntos estarán en diferentes infraestructuras como muelles, dársenas, pantalanes o diques, y se repartirán en seis zonas: Norte – Sebadales de San Andrés; dársena Pesquera; dársena del Este; dársena de Anaga; dársena de Los Llanos; y zona Sur/ La Hondura.
Los puertos son lugares complejos que ofrecen muchos hábitats posibles para las especies exóticas que llegan. Para controlar la amenaza que estas especies representan, es fundamental no solo vigilarlas, sino también analizar su capacidad de invasión.
El objetivo de gestionar estas especies invasoras o potencialmente invasoras es reducir los riesgos para la biodiversidad, la salud humana, el bienestar y la economía.
Un estudio del Gobierno de Canarias de 2019 ya identificó 33 especies exóticas en las zonas portuarias y exteriores de Santa Cruz de Tenerife. De estas, 19 no eran autóctonas, y la mayoría eran invertebrados. La Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) explica en su informe ambiental de 2025 que los barcos pueden transportar especies no nativas de un lugar a otro. Esto ocurre tanto si se adhieren al casco como si viajan en los tanques de agua de lastre.
Según ese mismo informe, en 2017, el 60% de las especies no nativas y el 56% de las especies exóticas invasoras en el mar llegaron por el transporte marítimo. Aunque el número de especies no nativas sigue creciendo, la llegada de especies exóticas invasoras ha disminuido desde su pico entre 2002 y 2005.
El informe también destaca el gran avance que supuso la entrada en vigor, en 2017, del Convenio Internacional para la Gestión del Agua de Lastre para limitar estos impactos. En 2023, el 31% de los barcos ya contaban con un Certificado Internacional de Gestión del Agua de Lastre.
La importancia de este seguimiento y control se ve confirmada por un estudio reciente del grupo de investigación Bioecomac de la Universidad de La Laguna. Este estudio reveló el hallazgo de un coral invasor en los puertos de Tenerife y Gran Canaria que amenaza los ecosistemas marinos de las Islas.
Se trata del coral Tubastraea coccinea, originario del océano Pacífico. Tiene un alto potencial invasor y su expansión podría desplazar a otros invertebrados, algas y organismos nativos, alterando las comunidades marinas y el equilibrio de los ecosistemas.