
Alerta en Tenerife por una oleada de robos violentos en joyerías de alta gama
Las fuerzas de seguridad investigan una oleada de robos violentos en joyerías de Tenerife perpetrados por un grupo organizado que utiliza un método rápido de fractura y huida.
La reciente oleada de asaltos a establecimientos de alta gama en Tenerife ha puesto en alerta a las fuerzas de seguridad, que trabajan de forma coordinada para desarticular a un grupo criminal organizado. Tal y como ha trascendido en las últimas horas, una misma cadena de joyerías ha sido el objetivo de dos robos con violencia perpetrados en un intervalo de apenas veinticuatro horas durante el pasado fin de semana.
La operativa empleada por los asaltantes denota una planificación previa y una ejecución rápida, características propias de bandas especializadas en delitos contra el patrimonio. Según los datos recabados, los individuos emplearon motocicletas sustraídas previamente para desplazarse hasta los puntos de interés, situados en el centro comercial Concorde, en Taco, y en la Rambla de Los Menceyes, en Candelaria. El modus operandi consistió en el uso de mazas para fracturar las vitrinas de exposición, centrando su botín exclusivamente en piezas de oro, para posteriormente emprender una huida inmediata hacia la autovía TF-1.
La investigación, que se encuentra en una fase crítica, ha sido asumida de manera conjunta por el Grupo de Robos de la Policía Nacional y la Policía Judicial de la Guardia Civil. La complejidad del caso radica en la rapidez de las incursiones —en el caso de Candelaria, el asalto se produjo en presencia de empleados y se resolvió en poco más de sesenta segundos— y en las medidas de ocultación adoptadas por los autores, quienes portaban cascos integrales en todo momento para evitar ser reconocidos por los sistemas de videovigilancia o los testigos presenciales.
Aunque las pesquisas continúan abiertas, los investigadores trabajan con testimonios que sitúan a los dos ejecutores materiales del robo con un acento característico de Latinoamérica. Mientras los agentes de ambos cuerpos policiales rastrean posibles vínculos entre los dos sucesos, los responsables de la cadena comercial afectada se encuentran todavía en pleno proceso de inventariado para determinar el valor total de las existencias sustraídas. Este tipo de delitos, por su naturaleza violenta y el uso de herramientas contundentes, suele conllevar una mayor complejidad técnica en la instrucción judicial, al requerir un análisis exhaustivo de las rutas de escape y la trazabilidad de los vehículos utilizados.